Tamanos
Dios
no es
exactamente
Grande
sino
un Grandote
Como Grandote que es
Dios
suele abusar de su tamaño
Abusa Dios
(esa creación
de los pequeños).
Tópase
Hace tope tu
virilidad
latente
(ya me dirás cómo
procederemos)
con mi manifiesta
femineidad
Mi femineidad
me manifiesta
Tu virilidad
te late
Hace tope tu.
Abrochadas
Por aquello que ya ahora las distingue
serán evocadas
la revista y la autora
Constará aquí y allá
cuando a la autora la recuerden:
“Ignoraron su obra con la pertinacia
desplegada durante 25
años de existencia y casi 100
números de esa especializada
publicación periódica”.
Trajín de aprontes
Prometámonos asordinar el estrépito acompañante de la caída
salir atrás
preciarnos de ser poetas inactuales, aunque penetrados
multipenetrados de vigor actual
salvarnos las vidas
trabar las lenguas, remedando a uno de los que soy
cuando no soy Zoilo
Prometámonos hacer todo, mucho y muy bien
cazar tirabuzones en el mar del Caribe
insuflar alma al cuerpo
lucir la vajilla
o recoger nuestros harapos y largarnos
Discontinuémonos
Prometámonos liberarnos del gentil oprobio de los aparatos
(excretor, circulatorio, reproductor
digestivo, locomotor, respiratorio
psíquico).
¿Me mando?
¿Me mando
o no me mando
los recatados
tres miligramos
de melatonina?
¿Me mando
o no me mando
a la cama
con los tres
miligramos?
Con los tres
acotados
miligramos
de melatonina
¿me mando a dormir?
Seguiré
sino
reiterándome
mis estúpidos parlamentos
aunque la obra
ya
se acabó.
Espacio de publicidad
Si te odias latente o manifiestamente
y tienes al menos 18 aguerridos años
y latente o manifiestamente
odias a la gente como a ti mismo
y en primer plano a los diferentes
a los talentosos, a los pobres
a los intelectuales
a toda la condición femenina
a los que no son como tú
ingresa a cualquiera de las Escuelas
de las Fuerzas Represivas
y cumple allí
tu destino.
Tren de vida
He visto demasiado
he oído demasiado
he hablado demasiado
He sentido bastante
he gustado bastante
he trabajado bastante
He reincidido demasiado
he decepcionado demasiado
he tolerado demasiado
Desde la estación BASTANTE
por trocha angosta
hasta la estación DEMASIADO.
“Saltar”
No utilizaré el vocablo “saltar” para describirles alguna vez
lo que realicé descendiendo del techo
del placard de Lidia y Esteban hasta la alfombra
a un lado de la cama matrimonial
“Saltar” es lo que ejecuta un gato cualquiera
para descender, previsiblemente, del techo
del placard de un matrimonio hasta la alfombrita
al lado de una cama
Deberé hurgar en mi interior y sincerarme
para establecer la más factible
(y preciosa)
naturaleza del referido descenso.
¿Con qué satisfaré?
¿Con qué satisfaré al inútil
desmañado
infructuoso
superfluo
inmundo
alucinado
intransigente
afán de Gloria
que habita en mí?
Lo mejor que hago
No es lo mejor que hago
hacer lo que muchos hacen:
conformarse con pavadas
Más me luzco devolviendo
siempre algo menos
de lo que me prestaron
aceptando prerrogativas a cambio
de intervenciones coyunturales
amparándome en las coberturas
de discrecionalidad corporativa
adiestrándome en los atajos
y en posicionarme
con la máxima visibilidad
Rico soy en iniciativas
que se escurren, a veces, con donaire
de los patrones éticos consagrados
habilitándome
en la penumbra ingeniosa del plagio
retaceando mi injerencia en proyectos
de escasa o nula repercusión
Esta aproximación al objeto de estudio
ya es reveladora:
exijo
el reconocimiento de mi estofa.
Destinado al pago
Destinado al pago
de una fellatio
por ese travesti
el dinero hurtado
a un transeúnte
me alcanzó.
A mi hermano intolerante
Algún día perduraré sobrio
seis meses en forma continua
Mientras
me inclino ante la Majestad
del Vicio
Mi hermano tiene muy poca tolerancia
al alcohol y a los alcohólicos
Caí en las garras en las que caí
Esperemos que la ginebra
no llegue al río.
Los indios estaban
a Agustín Cuzzani
Hasta 1491
nos las rebuscábamos
lo más bien
sin que nos descubrieran
Fue de mal en peor
desde el año siguiente
Estamos donde estamos
y por cómo estamos
seguimos cabreros
No tenemos esperanzas
-desde semejante descubrimiento-
de que se detenga
nuestra extinción
Tampoco se detendrá
(a ojos vista)
la propia voraz extinción
de nuestros obtusos
descubridores.