Como parte de las actividades desarrolladas por el Grupo de Trabajo para los Llanos de Moxos (GTLM), el 19 de enero se presentará el Plan Estratégico de Turismo para las Áreas Protegidas Municipales (APM) Ibare-Mamoré y Gran Mojos 2022-2031 en la municipalidad de Trinidad. Este documento fue elaborado gracias al apoyo técnico y financiero de WCS y la Fundación
Gordon y Betty Moore, respectivamente, en coordinación con los gobiernos municipales de Trinidad y Loreto (Beni).

El plan busca contribuir a consolidar el destino turístico conformado por las mencionadas áreas protegidas junto con la capital departamental (Trinidad), bajo la premisa de que la actividad turística sostenible comparte los fines del GTLM: impulsar el desarrollo sostenible y el bienestar de las poblaciones que habitan en los Llanos de Moxos, promoviendo la conservación de su
patrimonio. Y es que, justamente, el mayor potencial turístico del destino es la riqueza natural, histórica y cultural de este singular paisaje biocultural, único en la Amazonía.

Sin embargo, además de características que la singularicen e identifiquen respecto a otras alternativas, para ser viable y sostenible, la actividad turística debe contar con servicios, productos, infraestructura y recursos que ofrezcan una experiencia satisfactoria al visitante.

Por ello, el plan se inicia con un diagnóstico integral para evaluar las potencialidades, oportunidades, debilidades y amenazas de este destino, en función a las tendencias del mercado y las condiciones territoriales. Según esta evaluación, hay condiciones suficientes y oportunidades interesantes para estructurar un destino turístico, pero existen aspectos en todos los componentes de la
actividad turística que se deben fortalecer. También resalta la importancia de convertir a Trinidad en una ciudad “atractiva”, que funcione como un centro de recepción (lugar de llegada) y distribución de los visitantes hacia los atractivos y productos turísticos del entorno, formando parte de la oferta turística. Condición imprescindible para articular la oferta y responder a la demanda de mercados en expansión, esenciales para el turismo local y nacional.

Una vez definidos los valores turísticos y el área del destino, el plan establece la gestión turística de este espacio. Para ello, considerando que la competitividad y viabilidad de un destino dependen de las decisiones colectivas y del cumplimiento de los roles y funciones que cada actor asuma, se identifica a los múltiples actores que participan directa e indirectamente de la actividad turística (públicos, privados y comunitarios). En esta materia se perciben importantes debilidades que se pretenden subsanar con la conformación de los consejos municipales de turismo en Trinidad y Loreto, instancias de coordinación y planificación entre los diferentes niveles del Estado y sectores implicados en la actividad.

En el diagnóstico también se identifican los productos turísticos consolidados del destino, junto con recomendaciones para su fortalecimiento. A ello se suma una propuesta con nuevos productos susceptibles de generar una oferta diversa, estructurada y acorde a las tendencias de los mercados local, nacional e internacional. En gran medida, la propuesta de nuevos productos plantea rescatar, transformar o innovar sobre lo que ya se tiene, los paisajes y especies emblemáticas y carismáticas de este espacio, la ciudad de Trinidad, la gastronomía y productos locales, las lomas prehispánicas, las culturas de los pueblos indígenas, la pesca
deportiva o las actividades tradicionales en las estancias ganaderas.

Con todo este material se articula un detallado plan estratégico, enfocado en impulsar experiencias antes que el consumo de productos específicos, de tal manera que los visitantes se sientan impactados y sorprendidos con cada actividad que hagan dentro del destino y que, en conjunto, les permita vivenciar los extraordinarios valores naturales y culturales que hacen de este espacio un paisaje biocultural único en el mundo.