“Personajos” del año

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¿Quién es el o la personaje del año 2022? Es una de las “sorpresas” tradicionales de estas fechas en los medios de comunicación. Es un nombramiento que otorga prestigio, por lo que debe ser dulcemente deseado para quien tenga posibilidades. Pero, ¿cómo se le elige? Eso ya suele manejarse internamente en las redacciones, aunque siempre hay una justificación que tiene que ver con la objetividad y el criterio periodístico.

De hecho, a lo largo del año este criterio y objetividad son también la justificación de todo lo que se publica y, fundamentalmente, de la manera en que “se explica” la realidad de lo que pasa en el día a día. Aunque se trata, más bien, de la manera en que “se construye” la realidad y quienes intervienen en ella son producto de elecciones que se realizan en lo cotidiano a lo largo del año.   

Si hacemos el ejercicio de mirar los principales titulares de un diario cualquiera, en cualquier día, se observará lo que señalo: una serie de personalidades que aparecen con cierta recurrencia y variada relevancia y que por ello podría ser que se ganen el rol de personaje del año al concluir diciembre ¿Qué tienen en común? Que son hombres. Sólo hay hombres en las noticias y serán hombres los personajes elegidos.

Así se construye y perpetúa el patriarcado y así contribuyen a hacerlo los medios de comunicación, pese a que en las redacciones hay cada vez más mujeres. Cada día se da cabida principalmente a hombres en las noticias.

El diario El Deber de Santa Cruz ya eligió como personaje 2022 a Vicente Cuéllar, rector de la UAGRM, por su participación durante el paro cívico regional. Página Siete ha publicado una separata anuario en el que pone “rostro humano a cada historia” y en el anuncio de este aparecen 17 hombres y 2 mujeres, además de seis entidades muy masculinizadas. En la mayoría de medios es algo similar.

La política partidista boliviana y también las organizaciones sociales, las cívicas y profesionales, están representadas abrumadoramente por varones y en ese panorama que resalte alguna mujer es muy difícil porque hay muchas trabas, pero así y todo hay mujeres que están en esos espacios y tendrían que tener mayor visibilidad mediática para normalizar la presencia femenina en el espacio público. Esa debería ser una consigna ética, de independencia y de justicia en el periodismo.

Detrás de la elección de personajes también hay un juicio de valor. En el caso cruceño, por ejemplo, ¿por qué Cuéllar y no el gobernador Fernando Camacho? ¿Porque el primero promovió un entendimiento mientras el segundo el enfrentamiento? posiblemente y, a la vez, el hecho de elegir al rector de la UAGRM le promueve políticamente mientras castiga al otro. Son actos con consecuencias y también las hay en el caso de las mujeres.

Un caso evidente de invisibilización mediática, incluso consciente, es a la que se somete a la feminista María Galindo en los medios bolivianos. Consciente porque al brillar ella por sí sola y por sus medios, gracias a Radio Deseo y a sus transmisiones en vivo por las redes sociales, en los otros medios le bajan el protagonismo que podría tener. Un protagonismo que sí tiene en la calle, por donde va, y en cada acto multitudinario que organiza Mujeres Creando o al que llega por invitación, en toda Bolivia y también en el exterior. Es la boliviana más reconocida internacionalmente por su aporte al pensamiento feminista y cuando asiste a un evento internacional los medios la buscan, pero en Bolivia los medios no le dan cobertura. Podría ser la Defensora del Pueblo, llegaría con seguridad al Parlamento, si quisiera. En fin, pongo este ejemplo porque es una evidencia absoluta de no poner en valor a una mujer, cuando su peso es contundente, nos guste o no.

En Bolivia hay muchas más mujeres en todos los ámbitos, planteamientos de vida y posturas políticas. Ya es hora de que en las redacciones las coloquen en el lugar que tendrían que estar y construyan así otras realidades.