Malos augurios

Sara Coca – España

Cuando el crucifijo se descolgó supimos que sería un mal augurio. La abuela falleció al día siguiente. Y a pesar de volver a colgarlo lo encontramos de nuevo en el suelo junto al cuerpo del abuelo. Entonces cuando papá decidió guardar la cruz en el sótano y ahí sigue.

Ahora creemos que lo peor ya ha pasado, pero mamá aún se santigua frente a la imagen desconchada por si acaso.

La ola del lobo

Lester F. Ballester – Cuba

Llega la noche, y el clamor del lobo encima de la peña. Pero el aullido quiebra la roca que cae de la cumbre y golpea el lago. El lago hace la ola, la ola se trasmuta en saludo y llega tenue hasta ti.

La hoguera

Carlos Gutiérrez A.- Bolivia

A Jack London

Dicen que los fracasados y mediocres encienden una hoguera cada minuto que a los segundos lo apaga la nieve.

Des-almadas

Nana Rodríguez Romero –Colombia

Al maestro Carlos Ruíz

¿Si sabes que uno de los temas de discusión de los Padres de la Iglesia era averiguar si las mujeres tenían alma? Le preguntó escandalizado y en voz alta.

Pues uno que las conoce, sabe que no. Le contestó con un suspiro hondo y la mirada trémula.

Cronología de una despedida

Estéfani Huiza – Bolivia

Nunca se sabe cuándo llegará la despedida. Aquella tarde la lluvia caía intensa, vacía, pero soberbia, se estancó en uno de esos acueductos sin reparar y formó un charco inmenso, nadie se atrevía a cruzar. Una muchacha cargada de cosas pasó sin vacilar, se sujetó la mochila y como malabarista se dispuso a pasar, sostenía una carta en la mano izquierda que acababa de recoger, pero la soltó tan pronto pasó y no hubo nada más que hacer. Lamentó la pérdida cuando cruzó aquel caudal, nunca supo qué diría aquella misiva, ¿acaso habrá sido la despedida?