Te quiero bastante

Paola Tena – México

Homenaje a Julio Cortázar

Te quiero bastante más de lo que. Aunque no tanto como para. Nada es tan fácil

como, no importa lo que la gente. Por eso te toca a ti decidir si. O no. Pero, aun así,

sinceramente, yo espero que digas.

Defensa

Rodolfo Lobo Molas – Argentina

De entre los soldaditos de plomo con cola de sirena, uno sobresalía sentado en un caballito de mar. Desde allí ordenaba al ejército de peces espada para la batalla contra los pescadores. Cuando fue izada la red a cubierta, no entendieron por qué estaban los hilos cortados.

La jugada del poder

Carmen Tocay Gómez – Guatemala

Con el ceño fruncido el director dio la orden para despojarlo del personaje de juez, pues al actor no le gustaba seguir el guion, sino improvisar su papel.

Voyerista

Armando Alanís – México

El ciego era voyerista: miraba con los oídos detrás de la puerta.

La minificción

Dina Grijalva – México

Sépanlo todos: gramáticos, filólogos,

retóricos, académicos y críticos:

el género de lo mínimo es lo máximo.

La minificción hispánica (espléndido género brevísimo: máximo una página) es lúcida, lúdica, etérea, irónica, onírica, icónica, mítica, mínima (y máxima), críptica (o nítida), súbita, intrépida, fantástica, magnífica, epifánica y quimérica. Jamás cándida.

       Es éxtasis estético, vértigo, pájaro, relámpago.