Palabras
Amalia Cordero – Cuba
Chau ¡Qué palabra!
Cae como lápida que intenta silenciar a un cadáver.
El trayecto
Alicia Marlene Rio Pérez – Cuba
Mientras montaba bicicleta aprendí, cuánto debía pedalear, para llegar a la meta.
Esa sombra que me aguarda
Luis Ignacio Muñoz – Colombia
Quisiera que esta ventana no existiera, clausurarla con ladrillos para siempre. Que mis ojos no vuelvan a asomar jamás, pero sé que así deje de mirar, guarecido tras la pared, su presencia en la avenida no me abandonará, así intente apartar mis pensamientos de ella.
Horizonte
Ildiko Nassr – Argentina
Caminan para encontrarlo. Van tomando fotografías. Quieren captar el cielo, las nubes, los pájaros y siempre hay cables que irrumpen y arruinan su registro. Caminan hacia el lugar donde se está originando la tormenta, allá, entre los cerros. Los pies heridos. El cuerpo cansado. El deseo cada vez más grande. Caminan hacia el horizonte, la utopía.
De la calle al pódium
Karla I. Herrera – Honduras
En la <<Teoría de King Kong>> la carne se hizo verbo y el sexo se volvió inteligencia. “La ramera irredenta” que nunca existió se convirtió en la escritora que relata su propia historia y quien exorciza su pasado desde el presente y de cara a un futuro progresivo. No lo niega ni lo oculta, tampoco lo exalta ni lo justifica. Es el análisis catártico desde la nimiedad y la fragilidad hasta lo gigantesco, la fortaleza de una mujer que expía y se salva a sí misma. King (Queen) es la dueña de sus actos, la transgresora, la intelectual. Kong, más allá de “la isla calavera”, es todo aquello que precede a la autora y se torna en contexto.