“Lo que diga será la verdad”

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Arjun es un presentador de noticias al que su jefa presiona para que suba el rating del informativo. Ocurre en la película “El estallido de la noticia” (Netflix) y él se enfrenta constantemente a un dilema que acompaña a todo periodista a lo largo de su carrera: cumplir al pie de la letra las órdenes que le imparten, a veces yendo en contra de los principios éticos de la profesión, o hacer lo que corresponde.

Oficio le gustaba llamar a esta profesión Albert Camus, “el oficio más hermoso del mundo”. Eso lo dijo a mediados del siglo pasado; no sé si se atrevería a tanto en la tercera década del XXI.

“El estallido de la noticia” desnuda el detrás de escena de un tipo de periodismo nefasto, proclive al show en detrimento de la noticia con apego a la verdad. Irónicamente Arjun, el presentador, abre su noticiero en el thriller de esta producción india, siempre, con la siguiente frase: “Lo que diga será la verdad”.

Recordemos que el periodismo ético busca, esencialmente, la verdad. Y publicarla.

“Si uno de mis vástagos me anunciara uno de estos días que va a estudiar periodismo, no sé si me alegraría o apenaría”, escribió el experimentado periodista boliviano Hernán Maldonado, quien carga sobre sus espaldas nada menos que 67 años en la profesión. En el oficio, como le gustaba llamarlo también García Márquez.

Pedro Vaca, relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de DDHH, publicó a principios de año un hilo de tuits en el que denunciaba la persecución a periodistas. Uno de ellos dice esto: “Entre tanta distracción que pretende manipular, el periodismo está llamado a ser un punto de referencia que se aleja del ruido y pone el acento en lo que es importante saber”.

A propósito de quienes están en contra de las vacunas anticovid, uno de sus blancos preferidos para sustentar su posición es, precisamente, el de los medios y periodistas. Los “antivacunas” cuestionan a la prensa que difunde información sobre las inyecciones fabricadas para combatir el coronavirus. Y lo hacen, muy a menudo, apelando a la mentira, materia prima de la que el periodismo serio, profesional, no puede ni debe alimentarse.

Los ataques de los antivacunas al periodismo no son nada nuevo. Se han sumado a otros que, desde hace años, buscan estigmatizar a este oficio para, desacreditándolo, luego tergiversar los hechos por otros canales. Hay un inusitado interés en instalar “verdades” paralelas -que se difunden a través de las redes sociales en el marco del fenómeno de la ‘posverdad’, incluido el de las “noticias falsas”- con el propósito de crear un clima dominado por la incertidumbre (en el que prevalece la duda y, así, nadie sabe con exactitud qué es verdad y qué no), un estado de perplejidad, el germen de una de las mayores amenazas de las sociedades actuales en democracia.

El resultado de esa pérfida estrategia no solo es la confusión de grandes masas de personas, sino también la autocensura de los medios de comunicación, lo cual termina afectando la labor de periodistas que deberían informar sin presiones, en libertad.

“Lo que diga será la verdad”, la frase del presentador de noticias Arjun en la buena película de Netflix, termina convirtiéndose en una sátira. Porque el estallido del covid-19, que trajo aparejados -al mismo tiempo- una revalorización de la ciencia, que a toda prisa buscó neutralizar el virus, y un movimiento de ciudadanos que cada día se ocupa de desvalorizar la labor de esos científicos a favor de la salud humana, afectó una vez más en su onda expansiva al trabajo de la prensa a nivel mundial.

El periodismo no puede caer en la trampa de quienes deliberada o inocentemente se esmeran en plantar la mentira en el lugar de la verdad. Por otro lado, cuando un periodista afirma “lo que diga será la verdad” o algo parecido, debe saber que mucha gente creerá ciegamente en él. No traicionar esa confianza, cumpliendo a cabalidad la misión de buscar la verdad contra viento y marea, es otro de los imperativos de los practicantes del “oficio más hermoso -y hoy por hoy, más cuestionado- del mundo”.

Oscar Díaz Arnau es  periodista y escritor.