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La psicología de los bloqueadores violentos en Bolivia

Jackeline Barriga Nava

Si bien sabemos que el bloqueo de más de 20 días realizado especialmente en la ciudad de La Paz, por ponchos rojos, sindicatos y grupos sociales está financiado por el narcotráfico y el evismo, es necesario hacernos algunas preguntas: ¿por qué esa gente agrede, lastima y apedrean sin pena ni lastima? ¿será tanto la ambición al dinero? Existen videos del 2017 donde se los ve a un grupo de ponchos rojos degollando a un perro, ¿qué sucede con esa conducta tan anormal?

El análisis que haré no es la verdad absoluta, pero desde mi conocimiento trataré de explicarlo. Para empezar, debemos entender que detrás de toda esa conducta, para que una persona borre por completo su empatía y que el golpear, saquear, lanzar una piedra que puede matar a cualquier ser humano o animal, sea un comportamiento de orgullo y poder, y encima de todo esto exista dinero de por medio, adoctrinamiento por la ignorancia prevaleciente en muchos de ellos, no cabe duda de que existe un perfil psicológico.

Alcides Arguedas en su libro «Pueblo enfermo» (1909) los describe como «salvajes» pero sin un contexto narco. Dijo que el indígena aymara era “por naturaleza”:

«Salvaje y huraño como bestia de bosque»

«Criminal por herencia racial»

«Ser inmoral con tendencia innata al crimen”

la descripción de hace más de 100 años de este autor parece que coincide exactamente con lo que ahora estamos viviendo y sintiendo, una violencia innecesaria… Analicemos los siguientes puntos:

  1. Buscan víctimas, golpean jóvenes, mujeres, ancianos. Personas inocentes que solo quieren pasar el bloqueo. Quieren muertos para decir «masacre», necesitan víctimas fatales para tener título en los noticieros. Si no mueren suficientes, ellos mismos buscan provocar la reacción para generar muertos o es posiblemente que ellos mismos los eliminan. Eso es llamado “sadismo operativo”, entendido como hacer daño por calculo, un titular les da poder mundial, hace quedar mal al Gobierno, es una forma de presionarlo y que haga lo que ellos quieren.
  2. Impedir comida, medicinas y oxígeno es asesinato en cámara lenta. Pero su psicología lo justifica: «El gobierno es el culpable», nunca reconocen que son el verdugo y peor en pensar que pueda existir en ellos la autocrítica. Tienen un perfil autoritario de mandato: el fin justifica cualquier barbarie, obedecen sin pensar y el que los dirige tiene la última palabra.
  3. Se enfrentan a su propia raza y gente, pelean entre bolivianos. Vecinos contra vecinos, eso rompe cualquier discurso étnico. No es «indígena contra el blanco o kara», es violento contra el NO violento y punto, eso se llama: tribalismo sin causa, se refiere a la adopción de una mentalidad de «nosotros contra ellos» impulsada únicamente por la lealtad grupal o de un líder, sin que exista la necesidad ni valor moral real.

Lo que veo en las calles de La Paz no es lucha social. Es un perfil psicológico sádico; poder sobre el débil; justificación criminal; autoodio racial, porque golpean a su propia gente y una sed de muertos para usarlos como bandera. El oxígeno y la comida que no dejan pasar también mata. Mi diagnóstico es PSICOPATÍA FUNCIONAL, no protesta social autentica. la Psicopatía funcional , no es un trastorno clínico, es como si tuvieran estas personas un interruptor que apaga la empatía cuando el líder ordena o el grupo se moviliza. El resto del tiempo es un ser humano común con su familia, trabajo y amigos. Por lo tanto, es más peligroso que un psicópata clínico, “porque nadie lo sospecha hasta que levanta la piedra”.

¿Cómo se desarrolla? ¿De dónde viene?

Es innato y se entrena. Algunas características son:

Arguedas ya lo dijo sin ser psicólogo, pero yo lo diría de esta manera: Nacen con baja capacidad de empatía, porque sus neuronas espejo (células que activan la empatía) funcionan menos no sienten dolor ajeno; su temperamento es impulsivo, nacen con mayor reactividad, explotan fácil, no toleran la frustración (no lograr lo que quieres, por eso persistes); menor sensibilidad al castigo, a muchos no les afecta la idea de ir a la cárcel o hacer daño, de morir o matar lo ven como heroísmo. Cabe aclarar que esto no es necesariamente típico de una raza, es biología de tipo individual, pero en este caso la mayoría es aymara. Por lo menos para mí, las coincidencias no existen.

Si es aprendido o adquirido: estas personas crecieron en un entorno violento desde niño, viendo golpes, maltrato animal, peleas, estas acciones en ellos se normaliza; carencia de educación moral, no desarrollaron el freno ético (no hagas daño porque está mal); ignorancia, no saben pensar críticamente, creen todo lo que su grupo o el líder dice, incluso siendo personas profesionales siguen actuando con ignorancia (una cosa es el título y otra la educación integral de verdad); y la existencia de impunidad, nunca vieron un violento preso o castigado solo vieron que tiene beneficios.

Los detonantes son el premio, pago en dinero, es una recompensa a su forma de pensar, sentir y actuar funciona como un condicionamiento de su conducta o castigo si no lo hace; pertenencia de grupo, en grupo pierden el miedo, juntos son poderosos, solos no harían nada; identidad de luchador, se creen héroes, su mente justifica la barbarie con lucha social; finalmente el adoctrinamiento, son blanco fácil para hacerles creer lo que otros necesitan que crean y en muchos casos usarlos para un fin personal o político, donde incluye alimentar su resentimiento histórico; décadas de pobreza y discurso de odio les enseñaron que el otro tiene la culpa de su sufrimiento, porque ningún Gobierno se preocupó realmente de ellos.

En resumen, las personas que desarrollan psicopatía funcional nacen con tres elementos: baja empatía natural, impulsividad, intolerancia a la frustración. Eso no lo elige, pero si le sumas una infancia violenta, ninguna educación moral, ignorancia total, condicionamiento por lastimar o castigo por no lastimar… el resultado es el bloqueador que apedrea a un joven, que impide el paso de oxígeno para niños, y que DUERME TRANQUILO. No es un monstruo, es una persona con una base biológica frágil, moldeada por un entorno podrido, y activada por un líder o grupos que saben exactamente a quién reclutar.

Mientras haya dinero fácil, líderes o grupos radicales que ordenan y desarrollan impunidad total, la psicopatía funcional seguirá creciendo. La solución no es solo balas o diálogo, ES CORTAR EL PREMIO, APLICAR CASTIGO Y EDUCAR DESDE CERO “PARA TODOS”, porque educar significa humanizar, reconciliación y cerrar heridas.

El violento no nace hecho, pero nace con la madera: el entorno la talla, el líder y su grupo la afila, el dinero le pone en acción, la impunidad lo mantiene y la educación lo sana…

Jackeline Barriga Nava: Psicóloga, investigadora, activista contra el maltrato animal, periodista, escritora y poeta.

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