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La era exponencial

Carlos A. Scolari – Hipermediaciones

A principios del 2024 Netflix estrenará El problema de los tres cuerpos, una adaptación de la ambiciosa y multipremiada saga escrita por Liu Cixin. En esta obra descomunal que supera las 1.500 páginas Liu Cixin construye un mundo narrativo con decenas de personajes y de largo espectro (la historia abarca varios siglos), muy parecido al de la saga Fundación de Isaac Asimov, pero plagado de referencias teológicas, políticas, psicológicas, sociológicas, antropológicas y tecnológicas.

En El problema de los tres cuerpos los humanos contactan a una civilización alienígena, la cual no tarda en descubrir una característica que diferencia a los terrícolas de otras sociedades:

Los humanos necesitaron más de cien mil años terrestres para evolucionar de cazadores recolectores a agricultores. Pasar de la edad agrícola a la edad industrial ya le costó algo menos: varios miles de años terrestres. Pero es que el paso de la edad industrial a la edad atómica se produjo en solo doscientos años terrestres, y luego, en apenas unas décadas terrestres, ya entraban en la edad de la información !Esta civilización posee la aterradora capacidad de acelerar su progreso! (Tomo 1, p. 375).

Fin del spoiler.

Inicio de la Era Exponencial.

Exponencial

Exponential (2021), también conocido como The Exponential Age en Estados Unidos y Canadá, es un libro de Azeem Azhar que describe y pone en discusión la rápida transformación de nuestro entorno debido a los avances tecnológicos. En sus primeras páginas Azeem Azhar nos traslada a la Londres de 1880, con sus malolientes calles donde circulaban miles de caballos, y la compara con la Londres de 1920. En solo cuatro décadas la ciudad se había transformado radicalmente, los vehículos habían sustituido la tracción animal, los aviones y dirigibles surcaban el cielo, y sus habitantes se comunicaban por teléfono. Los trenes eran cosa del pasado, un engendro humeante del siglo XIX. En 1920 la Modernidad carreteaba a toda velocidad y desplegaba sus flaps

Exponential -un volumen que dialoga con intelectuales muy apreciados en esta casa como Kevin Kelly, autor de What Technology Wants entre otros textos fundamentales- explora cómo la acelerada transformación tecnológica nunca viene con las manos vacías: estos procesos emergentes pueden provocar agitación social, afectan el empleo y transforman los medios de transporte y comunicación, favoreciendo el surgimiento de grandes corporaciones. Al mismo tiempo, explica Azeem Azhar (autor del muy recomendable blog y newsletter Exponential View), la interconexión de la tecnología con los sistemas políticos, culturales y sociales hace que solo desde la ciencia de la complejidad se puedan comprender estos cambios. Las tecnologías, entonces, interactúan con otros actores dentro de un sistema complejo, generando efectos caóticos y profundos en toda la sociedad. Los ejemplos históricos revelan que los cambios tecnológicos rápidos a menudo provocan miedo e incertidumbre, pudiendo llevar a la sociedad en direcciones inesperadas y difíciles de gestionar. A esto se suma la incapacidad del cerebro humano para comprender los procesos exponenciales. El mismísimo Daniel Kahneman, premio Nobel y autor de Thinking, Fast and Slow, lo reconocía en una entrevista:

The first thing that was very salient at the beginning of the pandemic was that people really find it difficult to deal with exponential growth. I recognized this in myself. I was about to take a flight to France when there were just a hundred cases in France; that didn’t look like much, except it was doubling every couple of days. And that was really quite powerful.

El concepto de cambio tecnológico exponencial (exponential technological change) es fundamental en este marco de análisis: las tecnologías exponenciales se desarrollan a un ritmo veloz, impactan en todas las esferas de la sociedad y exigen una comprensión profunda de sus implicaciones. Según Azeem Azhar se produce una brecha exponencial (exponential gap), o sea, una disparidad entre el rápido avance de las tecnologías y la adaptación más lenta de las instituciones sociales y los individuos, dando lugar a numerosos desafíos y no menos desequilibrios.

Cambios exponenciales

Veamos algunos ejemplos de cambio tecnológico exponencial. El primer teléfono móvil, el Motorola DynaTAC, tenía en 1984 el tamaño de un ladrillo y costaba 3.995 dólares. Sin embargo, siguiendo una tendencia histórica del desarrollo tecnológico, sus componentes principales se fueron abaratando cada año (ver la imagen de Our World in Data). Con el paso del tiempo los teléfonos móviles se volvieron mejores, más pequeños y baratos. Para el año 2000, se podía encontrar un teléfono móvil nuevo por unos cientos de dólares.

De manera simultánea, la capacidad de transferencia de datos y la extensión geográfica de las redes digitales también vivieron su propio proceso exponencial. En 1991, las redes móviles apenas comenzaban a introducir servicios de datos; hasta entonces, los teléfonos se habían utilizado casi exclusivamente para las llamadas de voz. En aquellos días, si un usuario compraba un dispositivo para conectar su computadora a la red telefónica, podía usarlo para enviar datos a una velocidad de 9.600 bits (unas 1.000 palabras) por segundo. Por suerte, entonces casi no había cámaras digitales: enviar un selfie hubiera demandado unos cuantos minutos.

Para 2020, las redes 4G podían transferir 30.000.000 de bits por segundo. Las tarifas móviles se desplomaron en consonancia con la velocidad creciente de las redes. Entre 2005 y 2014, el coste medio de enviar un megabyte de datos, el equivalente a unas 150.000 palabras, pasó de 8 dólares a unos pocos centavos. Respecto a la difusión global, los teléfonos móviles han seguido la pauta de otras tecnologías exponenciales como Internet

… o las redes sociales

¿Era posible predecir este boom de la comunicación móvil? El gigante telefónico estadounidense AT&T solicitó en 1980 a McKinsey, la principal consultora del mundo, que estimara el tamaño futuro del mercado mobile. La empresa elaboró un pronóstico a 20 años vista: el mercado estadounidense de telefonía móvil se acercaría a los 900.000 suscriptores en el año 2000. Se quedaron cortos: en ese año había en Estados Unidos 100 millones de usuarios de telefonía móvil. Como escribe Azeem Azhar, «predecir el futuro es difícil; predecirlo frente a una curva exponencial, es aún más difícil».

Estas empinadas curvas ascendentes (o descendentes) son típicas de los fenómenos exponenciales. Cada curva que cae en picada (por ejemplo, los precios de la archivación y memoria digital)…

… se complementa con otra donde los valores salen disparados hacia el cielo (en este caso, el número de transistores en cada chip, o sea la famosa Ley de Moore):

Estamos rodeados de fenómenos exponenciales. Para detectarlos hay que alejarse, caminar unos pasos hacia atrás y mirar los macrodatos desde una perspectiva distante, como han hecho Franco Moretti con su distant reading o Lev Manovich con su cultural analytics en el campo de la historia de la literatura o la evolución cultural respectivamente.

La emergencia de las IA como fenómeno exponencial

¿Podemos considerar a las IA un fenómeno exponencial? El desarrollo de las IA comenzó en la posguerra, cuando recién empezaba la era de los boomers, pero solo después de una larga secuencia de avances primaverales y retrocesos invernales comenzó a tomar vuelo. Repasemos algunos datos. Podríamos decir que el desarrollo de las IA para jugar al ajedrez entra en el terreno de los fenómenos exponenciales. Tomando como referencia el sistema de puntuación Elo (un método matemático basado en cálculo estadístico para calcular la habilidad relativa de los jugadores), en dos décadas la capacidad de cálculo superó a los mejores jugadores.

Este otro gráfico nos muestra el salto exponencial en la capacidad de cálculo-medida en petaFLOP- utilizada para «educar» a las IA:

También el coste de esos procesos de computación detrás de las IA ha caído de manera exponencial. En este caso, el gráfico muestra la creciente capacidad de cálculo de las GPU -como las tarjetas NVIDIA- por USD (inflación incluida):

Cerramos esta serie con una representación del crecimiento de las visitas a la web de ChatGPT desde su apertura en noviembre de 2022:

Volviendo a la pregunta (¿Podemos considerar a las IA un fenómeno exponencial?), hay demasiados signos que nos llevan a pensar que sí. Investigadores como Max Roser, fundador y director de Our World in Datano lo dudan:

One reason why AI is such an important innovation is that intelligence is the main driver of innovation itself. This fast-paced technological change could speed up even more if it’s not only driven by humanity’s intelligence, but artificial intelligence too. If this happens, the change that is currently stretched out over the course of decades might happen within very brief time spans of just a year. Possibly even faster.

Esto es lo que Holden Karnofsky denominó un “proceso de automatización del avance científico y tecnológico” (PASTA, por sus siglas en inglés). Actualmente se están dando desarrollos que van en esta dirección. Por ejemplo, el sistema AlphaFold de DeepMind ha sido diseñado para generar nuevos algoritmos, acelerar el funcionamiento de las IA y volverlas más eficientes. O sea, estamos hablando de inteligencias artificiales que incrementan la creación de nuevas inteligencias artificiales.

Más allá de la tecnología

¿Podemos hablar de «procesos exponenciales» más allá de la tecnología? Seguramente. A lo largo de la historia del planeta se dieron procesos de este tipo en entornos naturales mucho antes de la aparición del Homo sapiens (pienso en las grandes extinciones o los momentos de «equilibrio puntuado» caracterizados por la explosión de nuevas especies en tiempos -geológicos- relativamente breves). El cambio antropocénico es otro ejemplo de proceso exponencial (no es causal que se hable de la Gran Aceleración).

¿Recuerdan esta foto? La globalización incrementó la red de actores y relaciones a escala planetaria, aumentando en el mismo movimiento la complejidad del ecosistema. No es casual que un microscópico virus chino se haya diseminado en todo el mundo en pocas semanas, siguiendo la pauta de los fenómenos exponenciales. También en este caso el miedo, la incertidumbre y la incapacidad de las instituciones para gestionar la complejidad fueron parte de esa experiencia.

Otra posibilidad es trasladar esta visión a procesos sociales no directamente marcados por lo tecnológico. Por ejemplo la política. Abro paréntesis argentino. ¿Por qué no pensar la emergencia de un fenómeno como la candidatura de Javier Milei en Argentina desde esta perspectiva? No creo que sea exagerado decir que la aparición de nuevos actores y su crecimiento electoral exponencial puede hacer saltar por los aires las viejas formas de hacer política, activando con un mismo gesto expectativas de cambio, esperanzas, incertidumbres y miedos. Javier Milei es un virus que amenaza con generar un exponential gap respecto a las viejas interfaces políticas argentinas. Cierro paréntesis.

Combatiendo la brecha exponencial

La Era Exponencial se caracteriza por el desarrollo acelerado de tecnologías que proporcionan más y mejores resultados con menos insumos. Pero no debemos olvidar que también los desechos de ese sistema tecnológico crecen de manera exponencial.

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INFORMA SOBRE ESTE ANUNCIO

Azeem Azhar considera que la Era Exponencial se acelerará debido a los avances en las inteligencias artificiales, la energía solar y otros sectores. Anticipar los efectos de las tecnologías exponenciales es un desafío debido a su naturaleza compleja e impredecible. Los adelantos tecnológicos pueden tomar direcciones inesperadas. Para cerrar la «brecha exponencial», Azeem Azhar sugiere fomentar la cooperación, la resiliencia y la flexibilidad con el objetivo de adaptarnos rápidamente a los cambios a través de instituciones menos rígidas y más maleables. Be water, my friend.

Y si todo esto no funciona, siempre nos quedará la posibilidad de huir a otro planeta, como los alienígenas de Liu Cixin en su magistral saga El problema de los tres cuerpos.

Imagen superior de Globalia.

Bonus tracks

«The Exponential Age Will Transform Economics Forever» – Adelanto del libro en revista Wired.

«In Conversation with Azeem Azhar» por Matt Turck

«AI is transforming our world — it is on all of us to make sure that it goes well» por Max Roser.

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