Jamás intentar ser quien no eres

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De: Jorge Lizarraga

No hace mucho, una ex autoridad del primer ministerio en importancia del Estado, habría sido destituido del cargo, vamos a decir por “decisiones estratégicas”, y ante este suceso y hecho consumado, el destituido clama por el principio del vivir bien y de manera inquietante refiere a que no se identifica y se distancia con el socialismo y el capitalismo.

No deseo ingresar al análisis coyuntural y menos abordar resultados de gestión o echar en falta lo que hoy es nuestro país y como ha ido progresando principalmente en el ámbito económico y poco a poco intentando en lo social, sin embargo, en lo que poco a poco nos damos cuenta es que en lo político hay bastante incongruencia y errores, que al final pueden acabar lesionando un sueño de progreso.

Lo que me ha llamado a escribir este artículo es con la facilidad de que algunos tienen para valerse del principio del vivir bien y sus características, como si eso fuera parte de su vida y tuvieran la dignidad, decoro o al menos ser ejemplo de ello.

Pues bien, destacando en principio todo cuanto ha significado en estos últimos 15 años el desarrollo del pensamiento o definición política del “vivir bien”, matizamos sin duda lo que el hermano, y ex ministro de Estado en su momento David Choquehuanca nos reflexionaba: “ el vivir bien es vivir en armonía con la naturaleza, significa empezar a valorar nuestra historia, nuestra música, nuestra vestimenta, nuestra cultura, nuestro idioma, nuestros recursos naturales, y luego de valorar, lo que somos y hacemos en este Mundo, decidir recuperar todo lo nuestro, volver a ser lo que fuimos, es decir seres de bien, y constituyéndose la mujer en el pilar y los niños la semilla de este principio.

Acá concluyo y destaco e infiero que el vivir bien va más allá de lo bueno por tanto llegar a la perfección como hombres y mujeres o al menos intentar ese proceso y vivir la vida con responsabilidad y respeto hacia el prójimo y la madre Tierra por supuesto.

Esta definición del Vivir Bien, ha sido, es y puede llegar a ser la llave para que nuestro País pueda llegar a ser o lo que muchos deseamos que lo sea, un país en constante progreso y desarrollo, con trabajo e ingresos, inversión, con reglas y normas de cumplimiento obligatorio, pero ante todo seres humanos con ansias de superación, gentes de bien. (para no entrar en decir quien es de bien y quien es de mal, los bolivianos en generalsomos gente trabajadora, integra, sonadora, honesta y eso lo sabemos todos)

Sin embargo, poco a poco y por desgracia, algunos quienes se creen parte de creer en este principio, lo que hacen es todo lo contrario y aun peor, no haciendo sino dejando escapar una gran oportunidad para que Bolivia y su gente crean en este proceso no por el sistema de poder sino en un principio humano.

Hace poco fue destituido el ex Canciller del Estado Fernando Huanacuni, abogado y doctor en transformación humana, y este en una declaración efectuada en un medio de comunicación destacaba que su vida y principios son regidos bajo el principio del vivir bien.

No deseo ingresar al ámbito de medir resultados ni acciones y menos compromisos políticos o

institucionales, efectuar comparaciones con su antecesor en un ámbito de persona política, o peor aún ingresar al ámbito de blasfemar respecto o las razones ciertas y verdaderas de su destitución, y lo oscuro que se dice no solo de su gestión sino de irresponsabilidad y falta de carácter en el cargo.

Lo que si corresponde es al menos tratar de desenmascarar a un ser quien dice conducir su vida según y basado en el comportamiento del principio del vivir bien cuando en realidad lo que ha hecho no es mas ni menos que dejar en entredicho y humillar a una definición y un proceso y por tanto a una ilusión sobre el vivir bien, tratando de hacer kung fu, cuando en realidad y mas bien debe estar confundido.

Hace unos meses atrás y sin ninguna razón ni argumento, y más bien con el simple deseo de hacer sentir su poder dentro de una institución de primer orden para nuestro país, destituye a quien por mandato del presidente instala por primera vez una oficina consular en el exterior y cumple su labor de la forma en la que los resultados e informes pueden decir y aun peor habiendo nacido su hija tres semanas antes de cesarlo, el promotor y aspirante al premio “cumplidor del vivir bien”, decide por la única razón de “pérdida de confianza”, destituir ipso facto y sin razón fundamento o argumento más que esa pérdida de confianza a quien durante 4 anos no solo cumplió un mandato del presidente y fue fiel al proceso y ante todo a los principios que lo fundamentan, sino que lo destituye aun y a pesar de existir entre otros el derecho constitucional a la inamovilidad funcional de mujeres embarazadas o progenitores hasta que el niño o niña por nacer cumpla un ano de vida, y de un de repente no concede ni siquiera el tiempo suficiente a la exautoridad consular del Estado y su familia 4 integrantes para dejar el país receptor, dejando en total desprotección a una familia entera en el exterior.

Jamás hubo ni siquiera un aviso, preaviso, un dicho sobre lo que iba a pasar, y cuando paso, no hubo ni siquiera una contestación o respuesta, pero si una indiferencia maliciosa, que sin duda hablan muy bien del respeto a principios humanos y constitucionales de la ex autoridad escritor y Gurú del vivir bien.

Hoy se encuentra ante el Tribunal Constitucional y en revisión el expediente de un recurso de amparo constitucional rechazado pasmosamente y realizado al amparo de la violación flagrante al derecho constitucional de la inamovilidad funcional de un ex servidor nombrado libremente, ante la existencia de un recién nacido, y esto sin duda deberá ser analizado cuidadosamente porque no solo pueden lesionar de manera diremos especial al impetrante, sino que puede causar un revuelo social cuando se defina y regule que ningún funcionario de libre nombramiento puede o goza del derecho a tener familia o quedar embarazada, rompiendo todo esquema creado en estos años a partir del 2009, para el respeto humano a derechos elementales de vida, y más aún el cuidado y respeto a la mujer y al recién nacido, lo cual puede si se confirmara por el TC el rechazo al amparo interpuesto, conducir a la discrecionalidad perversa del empleador Estado-Privado, de cesar a diestra y siniestra, sin consideración alguna a cualquier empleado de nivel gerencial o superior. La única aclaración a esta inamovilidad es aquella a la que ningún funcionario elegido democráticamente por el pueblo y por gozar de un tiempo definido en el puesto puede gozar de ese derecho, refiriendo nuestra constitución el ámbito universal del respeto a este derecho por lo que el constitucional ha definido correctamente que los que no gozan de este derecho son autoridad elegidas, por sentido común.

Por lo tanto, el ingresar a decir y luego incumplir, de creerse ser parte cuando en realidad rompes esquemas, creerse un soldado cuando en realidad eres un traidor deberá llamar a la reflexión para que todos oficialismo u oposición creamos en un proceso real, en una alianza de ideas que mejoren nuestras relaciones humanas, en un respeto al prójimo, a las reglas impuestas, sin odios ni revanchas, y asumiendo responsabilidades, para asociarse y concretar aquella idealización de superación social, pero jamás intentar ser quien no eres, y eso, para vivir bien.


Jorge Lizarraga es Abogado