El ocaso del ALBA

0
652

Los líderes de los principales países que conforman el ALBA-TCP, desarrollaron una estratagema de dominación política y vulneración de derechos humanos y fundamentales. A simple vista, el objetivo de los países miembros de este organismo internacional, fue extender de manera ilegal el mandato de todos sus Presidentes, bajo la comandancia de los gobiernos castristas y chavistas.

Pero con el tiempo fracasaron, y los mejores ejemplos de ello son el alejamiento de Correa en Ecuador, Castro en Cuba, Ortega en Nicaragua, Chávez en Venezuela, y los malabarismos discursivos de Morales en Bolivia.

De manera absolutamente inaudita, el castrochavismo ingenió una fórmula que a todas luces es ilegal: perpetuar en el poder y a toda costa a los Presidentes de las Naciones aludidas, y paralelamente, mostrarse al mundo como países demócratas, no obstante el Órgano Legislativo solamente rinde cuentas y trabaja para las nuevas oligarquías del siglo XXI.

Sin embargo, lo que más preocupa es la persecución política con juicios absolutamente contrarios a la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y el exilio de miles de opositores, amén de ejecuciones extrajudiciales – como en el nefasto suceso del Hotel Las Américas, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra – y sobre el cual Evo Morales propaló difamaciones de todo tipo contra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Poco a poco, el liderazgo regional del país más rico del ALBA-TCP, Venezuela, fue sucumbiendo, al punto que hoy sufre una crisis humanitaria sin parangón en su historia. Asimismo, se difunde información concerniente a posibles juicios por corrupción contra el ex mandatario ecuatoriano Rafael Correa.

Mientras todo esto sucede, Evo Morales enfrentará seguramente un bloqueo económico y político si no deja el Palacio Quemado hasta el año 2020.  Y es que el propio Morales se reunió en Caracas para celebrar el quinto aniversario de la Presidencia de Nicolás Maduro, y dijo que su antiguo discurso de “hacer lo que el pueblo manda” fue sustituido por “seguir la línea de Fidel Castro y Hugo Chávez”. Pareciera, por lo dicho anteriormente, que en la mente de Morales Ayma, no hay razonamiento alguno sobre la situación venezolana, y a guisa de Maduro pretende llevar su mandato aunque suceda la peor penuria económica de Bolivia.

Los países civilizados del Continente y del Mundo, deberían reflexionar seriamente acerca del futuro de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia principalmente. Por eso extraña a muchos el respaldo ciego de Rodríguez Zapatero y Pablo Iglesias a Evo Morales Ayma el año 2018. Esperemos, ciertamente, que las cosas cambien a la brevedad posible, y si no fuera éste el caso, que la socialdemocracia y el socialismo del Viejo Mundo, la influencia global de Vladimir Putin y el gobierno chino, no terminen por ser cómplices de gobernantes que sólo traen irrespeto por el Estado de Derecho, la democracia, los derechos fundamentales y los derechos humanos. El informe público de la Organización de Estados Americanos, y su difusión masiva gracias a su actual Secretario General, Luis Almagro, es la punta del iceberg. Y tanto Bolivia, como Venezuela y Nicaragua, deberían pensar en el riesgo que entraña apoyar a las oligarquías locales, que son jueces y partes, virtualmente dueños de sus respectivos países, niegan cualquier separación de poderes, institucionalización del sector público, y programas de desarrollo económico sostenibles en el tiempo y reales.