Santos Domínguez Ramos

“El joven Fiódor Dostoievski es detenido el 23 de abril de 1849. Lo juzgan y lo condenan el 13 de noviembre de ese mismo año. El 22 de diciembre, a las siete de la mañana, es conducido ante el pelotón de ejecución.

Si la hubiera escrito él mismo, a su manera, su biografía podría pasar, para aquellos que no la conocen, por una de sus novelas. Hasta ese punto el protagonista, contradictorio y de actos sorprendentes, está atrapado en un torbellino de historias tan inverosímiles que parecen inventadas.

No lo son.

Lo someten a unas pruebas terribles que, para sobrevivir, lo obligan a sumergirse en esos rincones normalmente ocultos de la personalidad donde se alojan los mecanismos de nuestras conductas. Conduciéndonos hasta allí, Dostoievski nos descubre a sus personajes. No debe sorprender que estos se le parezcan, tan profundamente asombrosos cuando rozan el misterio de la existencia, tan ordinarios en la vida cotidiana, en la que son, al igual que él, un ser como cualquiera de nosotros.”

Con esas líneas comienza Virgil Tanase la biografía de Dostoievski que llega hoy a las librerías publicada por Libros del Subsuelo con una estupenda traducción de Laura Claravall.

Con un enfoque equilibrado entre lo biográfico, lo histórico y lo literario, Tanase aborda la vida y obra de Dostoievski en relación con sus circunstancias biográficas y las inserta en el contexto sociocultural e ideológico de la Rusia de la segunda mitad del XIX. Se exploran así las situaciones personales, sociales y políticas en las que el novelista escribe una obra compleja, amplia y exigente, precursora del existencialismo del siglo XX y de la conciencia angustiada del hombre contemporáneo.

Dostoievski era hijo de un médico alcoholizado y colérico que apareció muerto en el campo, probablemente asesinado por sus siervos en circunstancias oscuras. Ese hecho y el simulacro de fusilamiento al que se alude en el párrafo inicial marcaron decisivamente la biografía del escritor, moldearon su personalidad y perfilaron la visión de la vida que reflejaría en sus novelas: la precariedad existencial del hombre moderno en un submundo de dolor y sufrimiento.

Los diez años de prisión en Siberia, los problemas económicos y su adicción al juego, su irritabilidad y su angustia existencial, la soledad, el trabajo febril, la enfermedad o sus relaciones amorosas perfilaron definitivamente su mundo literario en torno a la esperanza, la libertad de espíritu y la furia contra el nihilismo revolucionario que culminó en Los demonios y en Los hermanos Karamázov.

Todo ese proceso que une la biografía y la escritura del novelista lo rastrea meticulosamente Virgil Tanase en esta espléndida edición ilustrada, que se enmarca en una doble conmemoración: la del bicentenario del nacimiento del autor de las Memorias del subsuelo y los diez años de existencia de la editorial, en cuyo cuidado catálogo tienen una presencia fundamental la narrativa centroeuropea y el ensayo literario y cuyo nombre es un homenaje explícito a Dostoievski y su potente mundo literario.