Divagaciones

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Últimamente he estado dedicado a temas políticos. No a temas partidarios, y es que no tengo ningún partido. Sino a cuestiones como la gobernanza, el manejo racional y responsable de los, cada vez más menguados recursos, que son asignados a las regiones, la autonomía, el pacto fiscal, etcétera, etcétera y etcétera

Como ustedes saben, me casé, y es la decisión más coherente y sabia que pude tomar. “La mujer que yo quiero no necesita…” como dice Serrat. Ella es…

Es muy difícil, porque nadie te tira pelota, pero bueno… así es nuestro país. No el matrimonio, sino el país, lo recalco para evitar confusiones.

Vivimos momentos de mucha crispación, de una polarización extrema. Y no me parece mal, es tiempo de que las cosas se definan. Los imbéciles que piden guerra civil van a ser los primeros en huir o en morir, así lo demuestran las estadísticas

Debemos purgarnos, purificarnos a través del fuego. ¡Que ardan los infieles! Incluido yo, pero incluso las balas y el fuego son selectivos. No todos los muertos somos iguales, habemos muertos y muertos…

El drama de la libertad ha engendrado el mal y nuestra conciencia del tiempo. No sabemos para que estamos aquí, pero sabemos que vamos a morir. Eso hace que busquemos desesperadamente una trascendencia inexistente, hasta el punto que decretamos la muerte de Dios para que nosotros podamos vivir.

Nos imaginamos hechos a imagen y semejanza de Dios, y es por eso que nos matamos los unos a los otros, queremos matar a Dios. Pero, ¿Qué seria de nosotros sin Dios? Una nada, un vacío infinito… Me viene a la memoria el poema de Parménides sobre el ser (estos griegos eran unos cabrones, solo a ellos se les puede ocurrir conflictuarnos de tal manera) o Platón, y toda su teoría sobre el mundo de las ideas, las almas y demás pendejadas…

Pero bueno, ahora mismo pensamos con una lógica Aristotélica (otro griego cabrón) y no podemos sustraernos del mundo. Wittgenstein decía que el limite de nuestro mundo es el lenguaje. Heidegger decía que la casa del ser es el lenguaje. De todas maneras es el lenguaje lo que nos permite comunicarnos y hacer conocer todas las pendejadas que pensamos. Somos, en tanto y en cuanto nos comunicamos.

Estoy divagando, pero de eso se trata. Vienen a mi memoria las palabras de un brillante teólogo potosino que no creía en Dios. Alfredo, no sé si me lees, pero vaya mi homenaje hacia ti. Yo tampoco creo en Dios, pero lo necesito.

Soy camba por nacimiento y convicción, pero eso no impide que sea crítico con el pelotudo que nos toco como gobernador. Sus bravuconadas van a tener consecuencias. ¿Cómo es que no estuvo en la inauguración de la feria? Es torpe y muy poco inteligente, el gobernador, digo. Tenemos muchos argumentos para ser la región que lidere el despegue económico del país, y no solo una bandera, que aunque sea una cuestión simbólica no deja de ser un trapo.