Día del estudiante boliviano: Experiencias educativas desde la modalidad virtual

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Por Decreto Ley del 25 de octubre de 1939, durante el Gobierno del General Quintanilla, se instauró el 21 de septiembre como Día del estudiante boliviano por su coincidencia con el inicio de la primavera (Barajas, 2018). Esto significa rendir homenaje a los estudiantes (donde ellos se encuentren: escuelas, colegios, institutos o universidades), destacando sus motivos para elogiar, festejar y renovar su actividad.Hoy, la mayoría de los establecimientos educativos se mantienen entre la modalidad virtual e híbrida. Precisamente, debido al paso que dieron los actores educativos en los escenarios virtuales, este artículo sitúa su foco de interés en una breve sistematización de experiencias estudiantiles del nivel secundario y de educación superior.

De forma particular, los datos que se presentan a continuación son el reflejo de las entrevistas aplicadas a algunos estudiantes (según accesibilidad) de las Carreras de Comunicación Social, Arquitectura y Ciencias Jurídicas de la Universidad Mayor de San Simón; asimismo, estudiantes del Colegio Daniel Sánchez Bustamante y el Instituto Americano.

Equipamientos y condiciones de estudio

El equipamiento tecnológico y la conectividad se convirtieron en el motor para el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje. A pesar de las condiciones limitadas, se da modos de continuar con las actividades académicas. Es así como un 77% de estudiantes utilizan el teléfono celular y, un 64% acceden a Internet mediante datos móviles para sus clases virtuales.

El formato de educación virtual: ventajas y desventajas

En palabras del estudiantado, las ventajas de las clases virtuales son:

  • “Tener la información bien guardada para poder repasar las distintas temáticas en cualquier momento”.
    • “Pasar cursos que, años anteriores no hubiera podido alcanzar”.
    • “Es bueno por el factor económico, puedes trabajar y estudiar al mismo tiempo”.
    • Las clases teóricas son eficientes en la virtualidad; además, no es necesario comprar libros.
    • Flexibilidad del tiempo para las clases, no se tiene que ir hasta la universidad o centro de estudio a una determinada hora, hay tiempo para organizarse en otras actividades más.
    • “Poder participar en talleres internacionales”.
    • “Con las clases virtuales, podemos cuidarnos y cuidar a nuestros seres queridos».

Entre las desventajas de las clases virtuales o inconformidades más recurrentes de los estudiantes:

  • No tener las condiciones necesarias para la educación virtual.
    • Inicialmente, las dificultades a momento de ingresar a las clases virtuales con los datos móviles, “a diario se necesita comprar datos”.
    • Muchas veces el internet es muy lento (mala conexión) y eso perjudica o juega malas pasadas.
    • “El aprendizaje no es igual que la presencial, no hay las mismas ganas”.
    • “Se puede pasar clases virtuales, al mismo tiempo hacer otras actividades; pero, esto puede distraer o perder la atención de la explicación”.
    • La virtualidad no reemplaza las clases prácticas. Mientras se aplican los procedimientos prácticos, surgen dudas en el momento; pero, no se pueden absolver las mismas porque solo se cuenta con instrucciones generales.
    • Si no hay una buena comunicación entre profesor y estudiante, baja la calidad educativa, hay una falta de socialización como resultado del aislamiento, el estrés y frustración productos de la sobrecarga de tareas.
    • “En estos tiempos de pandemia, cuando los familiares se enfermaron, no había cabeza para pensar en clases sino en cuidarlos”.

Avance temático -sincrónico

Desde las experiencias de los estudiantes, el avance temático resulta del desempeño de aquellos docentes que se esmeran porque su clase sea muy buena, explican, detallan los temas, preparan lindas dispositivas, dan lugar a resolver preguntas. También se reconoce un desempeño estudiante mediante la dedicación y exigencia con uno mismo para alcanzar objetivos de aprendizaje, preguntando sobre sus dudas, compartiendo con los compañeros y cumpliendo con las actividades. 

Por otro lado, están los docentes que reducen las sesiones virtuales a la resolución de actividades asignadas y no pasar clases en vivo o, hacer lectura de su libro sin generar una retroalimentación. Por tanto, “los temas no se llegan a comprender totalmente”.

Interacción y participación en las sesiones virtuales

Desde el punto de vista de los estudiantes, la interacción y/o relacionamiento entre docente/estudiantes y entre los mismos estudiantes, del 1 al 10, es 2. “Antes convivíamos, coordinamos actividades en equipo rápidamente, ahora, ya nadie tiene una iniciativa de generar conversaciones. Los profesores tampoco plantean actividades grupales con frecuencia”.

Sin duda, “la comunicación cuesta, aunque la participación depende de cada uno”. Por consiguiente, para que la participación sea eficiente en esta modalidad virtual, “los profesores deben fomentar un entorno más social”. Pues, “son pocos los estudiantes que hablan y dan opiniones en clases, la mayoría se queda con las dudas porque no hay voluntad de los estudiantes de consultar, prefieren quedarse con las dudas”.

Habilidades y competencias digitales

Inicialmente, el manejo y el dominio de las distintas plataformas y herramientas digitales tuvo su tiempo, tanto para docentes y estudiantes. Ambos actores educativos experimentaron las configuraciones y funcionalidades de las aplicaciones durante las sesiones virtuales. “Si bien los profesores nos enseñan los temas de las asignaturas, nosotros también les enseñamos con la parte tecnológica”. Para la actualidad, “se tiene un dominio de las plataformas digitales” que utiliza la institución educativa (respectivamente).

Anécdotas durante las sesiones virtuales

  • “Al principio ha sido difícil, lloraba porque no entendía y me constaba adaptarme para los exámenes orales”.
  • Quedarse con micrófono encendido.
  • Al momento de entregar el trabajo, se cuelga el internet.
  • Comunicarse con docentes muy cerrados, “en una ocasión uno me bloqueó y tuve problemas para que me añadiera al grupo de WhatsApp por hacerle la consulta a su cuenta personal. Me dijo que no lo moleste en sus redes personales para saber sobre el grupo de su materia”.
  • La presencia deinfiltrados en las clases, clonando cuentas (en establecimientos educativos que no emplean cuentas institucionales). Entonces, se obliga a poner foto de perfil en las cuentas y activar la cámara (considerable para quienes se conectan con datos).

En definitiva, lo que subyace a tenor del día del estudiante es reconocer las experiencias de estos para tener un panorama general de las facetas de vida que tuvieron y tienen con las transformaciones en la educación, convirtiéndose en expertos en el manejo de herramientas digitales. Aunado a ello, se propician nuevos ritmos y estilos de aprendizajes. Para esta realidad, los estudiantes intentan encontrar diferentes formas de obtener una experiencia satisfactoria, aplicando una actitud creativa, innovadora y de renovación.

Finalmente, con esta escritura sobre las experiencias educativas, se pretende agilizar no solo el proceso de reflexión crítica, sino compartirla para mejorar las prácticas pedagógicas en las aulas virtuales.