Buscando al candidato

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Poco se puede hacer contra el rodillo electoral de Evo Morales. Ya habla la dirigencia campesina de “Evo para siempre”. Se apunta a eso. La oposición no ha sabido conjugar y la derrota es inminente. Carlos Mesa es tibio, en tiempos que se necesita un hombre arriesgado y valiente. ¿Dónde hallar a ese hombre? Y si los enconos y ambiciones personales le permitirían competir. Pero, como estamos no llegaremos a nada, solo a la perpetuación del poder avalada por elecciones truchas.

Morales y su segundo tienen las de ganar, hasta el apoyo de la OEA en su presidente.

La malignidad con que se maneja el término revolución en el continente, luego de décadas de dolor, es sintomática. Todo puede ser comprado; los hombres tienen precio; las mujeres son gratis. El nuevo paradigma, bajo la vieja escuela de los Castro, es que sin ellos no hay nada, que el dinero, el hembraje, la decisión les pertenece. Hay una voz y es irrefutable.

Narcos del mundo, uníos. El lema marxista del siglo XXI. El autoritario barbón de Tréveris no se lo hubiera imaginado. Dudo que apreciara al lumpen en el poder. Para Marx contaba la inteligencia. Lo que tenemos ahora son feriantes de Alasitas con mando ilimitado. El reino del ekeko.

Un individuo probo, intelectual, destacado y honrado a nivel internacional, alguien que no sufra mella al enfrentarse al cacique. Sé de quién hablo y habrá pronto tiempo de decirlo. Alguien nuevo, libre de las sucias lides del gobierno y la política.

Hay ejemplos en el mundo, presidentes que vienen de otras áreas, Ucrania, por ejemplo. Nada mejor para el país que el candidato surgiera del intrínseco conocimiento de nuestra realidad, alguien con experiencia de campo. Creo que lograría una genial disputa, real a pesar del fraude, con los mandamases. Girar alrededor de los ya conocidos es la peor estrategia. Nada se ha de conseguir sino justificar la eternización de los comerciantes en el trono.

Tiempo para Bolivia de mirar alrededor, que hay gente única y valiosa. Hablo de intelectuales de honestidad probada, no de aquellos que van meneando sus precios a diestra y siniestra. Estos son los más y no de confiar. Siendo Morales &Cia, tampoco confiaría en ellos, llevan muy profundo el prurito altoperuano de la traición, del engaño. Se necesita gente nueva, a pesar de los años que tengan demostrando su valía.

Si no hacemos esta discusión, ahora, estaremos condenándonos a una larga tiranía, a perdurar la oclocracia, soberbia y descarada que nos domina.

El debate está abierto. Falta exponerlo en público y seguir un listado de los posibles candidatos. Partir de página en blanco. Al menos, nosotros, en contraposición al cocalero y al tonto, tenemos el verbo