James Riordon
Científicos de la NASA y de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) han utilizado uno de los aviones de investigación de gran altitud de la NASA para caracterizar una población de diminutas partículas en la baja estratosfera terrestre. A pesar de su pequeño tamaño, el estudio demuestra que estas partículas parecen desempeñar un papel fundamental en la química atmosférica.
Los hallazgos, publicados el 23 de abril en la revista Science, provienen de mediciones recopiladas durante la misión Stratospheric Aerosol Processes, Budget, and Radiative Effects (SAPES) de la NOAA en 2023 a bordo del avión WB-57 de la NASA . Los instrumentos del avión de gran altitud tomaron muestras del aire a altitudes de hasta 19 kilómetros (12 millas) sobre la superficie terrestre para determinar el tamaño y la composición de partículas demasiado pequeñas para que la mayoría de los instrumentos basados en satélites y globos las analicen por completo.
El estudio reveló que las partículas de 6 millonésimas de pulgada (150 nanómetros) o menos constituyen la mayor parte de la superficie total de los aerosoles en la baja estratosfera. Para ponerlo en perspectiva, se necesitarían 500 de estas partículas para cubrir el ancho de un cabello humano. Las nanopartículas desempeñan un papel fundamental en la química atmosférica, ya que muchas de las reacciones químicas que afectan a compuestos como el ozono tienen lugar en sus superficies.
Los investigadores descubrieron que las diminutas partículas se originan principalmente de dos fuentes: emisiones de carbono provenientes de la vegetación y los océanos, que son transportadas desde las proximidades de la superficie terrestre hasta la estratosfera; y partículas sulfúricas que se forman en el material de los meteoritos que ingresan a la atmósfera desde arriba. En algunas regiones, según los investigadores, la superficie de estas diminutas partículas representa casi el 90 % del área disponible para las reacciones. Dado que las partículas más grandes tienen una superficie significativamente mayor, esto significa que el porcentaje de estas diminutas partículas es mucho mayor que el 90 %.
Los modelos de química atmosférica no han incorporado el impacto masivo de estas partículas en las reacciones atmosféricas debido a la dificultad para caracterizarlas. Los investigadores afirman que mejorar los modelos para representar correctamente las nanopartículas será fundamental para lograr una comprensión más completa de la atmósfera terrestre.