Responsabilidades
Karla Gabriela Barajas Ramos – México
Alimentó a los peces del videojuego. Subió de nivel y celebró, prometiendo mejorar cuando regresara del trabajo. Sin embargo, olvidó darle croquetas a sus perros y depositar la pensión alimenticia de su hijo.
Era digital
Calixta Choque Churata – Bolívia
Él dijo que ahora todo era digital, todavía recuerdo el enamoramiento de una amiga de la universidad con un tipo de América del Norte; hace veinte años ella decía que viajaría a casarse.
Colonia de vacaciones
Carmen Nani – Argentina
El niño camina por la colonia de vacaciones. No encuentra a sus padres en el comedor que de pronto le parece sombrío, oscuro, estrecho. Siente miedo cuando busca a sus hermanos en las hamacas y se encuentra con las cadenas herrumbradas y las tablas de madera quebradas. El niño sigue buscando por el parque de árboles secos y flores marchitas. Cuando llega a la pileta, se sienta en el borde y tampoco encuentra al niño que fue cuando se ve reflejado en el agua verde, sucia, olvidada.
Vinilo Roto
Jorge Larrea Mendieta – Bolivia
El vinilo roto giraba sin cesar. La aguja saltaba, creando una canción que nadie había escrito.
Cada uno en su casa
Manuela Vicente Fernández – España
Me lo encontré en mi sueño, caminando hacia mí como tantas otras veces cuando me cruzaba con él por la calle.
― ¿Estoy soñando contigo o eres tú de verdad? ―pregunté, con la vaga sensación de estar, en ese mismo instante, dormida en mi cama.
―Lo cierto es que yo también estoy soñándote ―respondió.
― ¿Me has soñado más veces?
―Despierto muchas. Dormido es la primera vez ―aclaró.
Le propuse compartir nuestro viaje. Después de todo, si no nos gustaba la experiencia, siempre podríamos elegir despertarnos cada uno en su respectiva casa y habitación.
Desde entonces soñamos juntos. A veces, uno de los dos bosteza y hace el intento de abrir los ojos, cuando eso ocurre, el otro se da cuenta enseguida y le toma con fuerza de la mano para arrastrarle a la fase REM.