Orlando Valdez / Argentina
Ella
Libro: El hondo silencio de toda locura
ella es la llave de la siesta
cuando la tarde se vuelve semilla
ella se va con el viento
por su vestido desnuda
ella es un río que no había
y está creciendo
Magenta
Libro: La cobardía feroz del silencio
no estaba yéndose
ni de la muerte
ni del amor
magenta un arco iris
en otro lado otro cielo
la maravilla que deseaba su boca
Amo y soy amor
Libro: El mezquino trazo del acto
amo y el amor
tal vez sea mujer
inasible
con tormentas
como olas
y a la vez silvestre
aroma de flores
con mucho color
como nunca todavía
amo y soy amor
salvaje animal
de la llanura
que habita solitario
modificándose
como la violenta
y súbita gravedad
de un soplo
que dio vida que mata ahora
Simeoni
Libro: La insólita simetría
que como si espiara
por las hendijas
del que impone
Simeoni sabe
que no hay otra opción
que sentirse palabra
en otra vía
que no es la vía
láctea ni férrea
que alguien
siempre está llegando
a sus costas
donde se multiplica
guarneciéndose
cansado
de perdurar
que después
de quitarse la piel irá
tras los pasos apostolados
de un niño
que otrora fuera
el eco
de las espesuras
de los matices
Simeoni es
la inexorable raza subliminal
que egresa del cuenco
de algo
más allá del dolor
porque alguien necesita
que otro siga
que asuma el veneno
y la dosis
de la próxima osamenta
que nada es lo mismo
ni somos los mismos
al final de la tormenta
con la gota que chorrea
de una hoja sobre otra hoja
reclamando
la existencia del otro
que sujeta el recuerdo
o algo más que eso
Simeoni
supo lo que quiso cuando niño
y ahora
en las capas de la noche
al conjuro de la hondura
de los precipicios
de otra oscuridad perenne
dar
a los que sueñan
la incandescencia
del reflejo
lo que no acaece
lo que no se ha dicho
algo
que Dios tampoco pudo
para que los hombres
conciban el polvo
de una virgen de Pichincha
con un aro en la lengua
algo más que un soplo
en la unción del tiempo
y de un reloj anestesiado
y de la huérfana complicidad
de los perros callejeros otro momento
Simeoni alerta
los sentidos
de la profundidad
que nos altera
desiertos
que presagian
sus sueños
que surcan su lengua
otro cielo
en la tierra
donde
rebota
la ausencia
de Dios
Con la mano equivocada
Libro: Setenta veces siete más de tres veces
todo terminó
con un maldito beso
y vos
no debías estar allí
eran todas macanas
que te ibas a marzo
con la seño
de matemáticas
si escribías
amor
con la mano equivocada
El ahogo
Libro: Zedlav
yo no sé del amor
ni siquiera sé cómo se hace
pero lo hago como sale
como más puedo
con círculos cuadrados
y rombos pequeños
al tope
como
ahora
que arde y
que
quema
la falta de aire
el ahogo
que derrumba
haga lo que haga
::::
Inéditos
NO por bohemia levanto mi copa ni con ella rota ¡ay! no las sombras del alma
sino como ofrenda para que caigan los cielos
y se abra la tierra como rozados pezones
para que nadie beba solo el rosado negro y blanco vino
para que de la vid nazca espumante el zumo del cuerpo
y haya calor y alegría y mueva montañas
para que brillen los ojos y lumine más más el mundo
y que de mano en mano sea fuego sorbo a sorbo gota a gota día a día amado
compartido
vino por vino
boca a boca su secreto amor de vino
el haber sido aquel junto aquel amor amante noches y dias
como si fuera ya siglos del racimo rojo
lo que ya era añejo en un poema
que todavía anda entre bebedores por las calles herido
de silencio en silencio el buen vino
para poder amar lo que más se quiere en las copas
y al alba vida mía volver a tu viña nada más
y allí ¡ah!
así ¡oh! sí
¡ay! ¡ay! ahí
sentir ahí
las terribles dagas del brillo del vidrio de las botellas caídas
cantando
cantando el amor de hoy, sencillamente
:::::
ESE hombre que nadie ha visto escribe con pequeñitas palabritas y balbucea un nombre
deletreándolo en voz baja
solo
ese mismísimo hombrecito
enfrenta legiones de atardeceres
gota a gota cada gota mares
y hace tiempo
ya al alba
la luna de arena del espejo en que naufraga
que no oculta sus muertos ni huye de sus sombras
y no es en el pasado del pasado lobo del hombre
hacha
balanza
del amor
del odio
de las cosas que murieron
este minúsculo errante es lo que pudo de ser
lo sido y no
que aún ahora y sin sentido espera tardes y tarde
todo y nada
porque no le basta un amor solo
a cierta distancia
tener
o no tener soledad
gozo altura
y eso otro que libra de estar y que no es nunca
:::::
en la intemperie
majestuoso
de la oscuridad
de metal
brotan
sus ojos
amarillosos
y él y todo él
y él y solo él
es
todo es
eróticamente sutil
inmaculadamente independiente
arrogante
estético
compañero del suelo
compañero
de los techos
completamente desconfiado
por donde pasa cuando pasa
con sus extravíos
con su indiferencia silenciosa
indescifrable
dueño absoluto
de su dueño
de su recelo
de su enigma
y nada ha cambiado y ha cambiado
y nada se ha movido y se ha movido
y nunca son sus pasos lo que se oye
es el silencio
lo que no empieza
lo que no ocurre
lo que debería
lo que no está no de repente y había y estaba
entonces
te deja solo
tan solo
tan desnudo
sin nada
ni nada más que hacer
¿qué hacer?
solo esperarle
volver a la espera
entre los papeles
otra vez
desparramados
husmear de nuevo
ir hacia la nada
dormir
que aunque corra peligro de muerte
su última vida
no volverá
ni por nadie
ni por nada
ni por él
gato gato
gato y más gato
siempre gato
gato gato
sin parar gato
gato sin tiempo
con fanfarrias de rififi
ni blanco ni negro
que nada pide y nada da
y se va
o se acerca más
pata con pata
y con miradas
y con algo más algo perdido
porque es gato y el gato es gato
como todos los gatos extraño
misterioso y en él todo él
arrogantemente inmortal
cuando seduce y caza una luz
haciéndola gato
y en el gato se calienta
y el gato gato
ilumina la palabra gato
y se arquea y maúlla
la palabra apasionada con su gato pronunciada
no para decir
cosas
un discurso
un diccionario
sino solo
por el cariño
de acercarse
a tu soledad
con su hermosura
de diablo
no con espíritus
no como dioses
en su maullido dulce
retumba su secreto
y se filtra
tibiamente
como un verso
no más
para que tiemble un corazón
una vez solo una todo todo un imperio