Perdidos
entre la maleza entre la chatarra entre las palabras entre los escombros
entre la ignorancia y la perplejidad
entre los que se perdieron en el camino y entre los que se quedaron en los márgenes
entre la oveja negra y el gato negro
entre la oscuridad aterradora
entre el quiero y no quiero
entre la locura y el sentido común
entre la vulnerabilidad y la maña
entre la espada y la pared
nos fuimos para no volver
y aquí estamos
Oscuro como el corazón del infierno
la ciudad se desangra en la oscuridad de la noche:
cuerpos derrotados durmiendo en cajeros automáticos
perros y pobres rebuscando comida en los contenedores de basura
hombres y mujeres buscando amor
o simplemente compañía
sólo por no estar solos
coca cortada en los servicios de las discotecas de moda
mamadas a 20 euros
policías apaleando a un joven negro sospechoso
callejones donde se huele a sangre
cuerpos fornicando sin ganas
yonkis buscándose una vena en la estación de autobuses
hogueras y niebla en descampados escondidos
jóvenes que se creen inmortales haciendo cola para el paraíso
viejos y cansados caminando de madrugada al tajo
borrachos que no encuentran el camino a casa
un amigo invisible en la calle
-entre la multitud-
hincado de rodillas
llantos silenciosos en habitaciones solitarias
gente escondida en sus miedos
niños sin cenar y sin futuro
cielos contaminados
bares donde huele a sudor y fracaso
cláxones ladridos sirenas peleas de gatos
animales heridos huyendo
y la última luciérnaga
y el último canto del autillo
y el último animal salvaje
y la última noche en la tierra
Astrafobia
esos días que amenaza tormenta
apretar los dientes
agarrar el día por los pelos
he hincarlo de rodillas
¡y a mamarla!
mirarle a los ojos
sin pestañear
pintarle los colores
follárselo
bebérselo
fumárselo esnifárselo chutárselo
y bailárselo
con pasión y lujuria
y con esperanza
¡a muerte!
vivir la vida como si no hubiera un mañana
¡y mañana ya veremos!