La Fiscalía General del Estado activó este 14 de enero de 2026 el sello rojo de Interpol contra Armin Dorgathen, expresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), luego de que no se presentara a la audiencia cautelar convocada en La Paz dentro del proceso por el caso Botrading. El juez de instrucción declaró su rebeldía y ordenó su aprehensión inmediata, abriendo la vía para su captura internacional.
El exejecutivo había enviado un documento en el que alegaba encontrarse en Brasil en calidad de refugiado, pero la autoridad judicial rechazó esa justificación y procedió a emitir el mandamiento de aprehensión. Con ello, la Fiscalía solicitó la cooperación internacional para su captura.
Antecedentes del caso Botrading
El proceso contra Dorgathen se inició en 2024, cuando la Procuraduría General del Estado y la Fiscalía identificaron presuntas irregularidades en la importación de combustibles a través de la empresa Botrading. Las investigaciones apuntaron a contratos firmados durante su gestión como presidente de YPFB, que habrían generado un daño económico al Estado.
En 2025, la Fiscalía formalizó la imputación contra Dorgathen por los delitos de uso indebido de influencias, incumplimiento de deberes, contratos lesivos al Estado y conducta antieconómica. Desde entonces, el exejecutivo ha sido citado en varias ocasiones, pero sus abogados alegaron problemas de salud y posteriormente su salida del país.
La Procuraduría insistió en que el caso Botrading constituye un ejemplo de cómo decisiones administrativas en empresas estratégicas pueden derivar en perjuicios millonarios. “Estamos frente a un proceso emblemático que busca sentar precedentes en la lucha contra la corrupción”, declaró en su momento el procurador Hugo León La Faye.
Declaraciones oficiales
El fiscal Omar Yujra, responsable del caso, explicó que la ausencia del exfuncionario obligó al juez a declarar su rebeldía. “El juez ha resuelto que se emita la rebeldía del señor Dorgathen y el mandamiento de apremio como medida cautelar dentro del caso Botrading”, señaló.
La Fiscalía subrayó que la inasistencia demuestra una intención de evadir la justicia y que se agotarán todos los mecanismos legales para lograr su comparecencia. “La activación del sello rojo es una medida excepcional, pero necesaria para garantizar que el proceso avance”, añadió Yujra.
El procurador León La Faye había advertido antes de la audiencia que si Dorgathen no se presentaba de manera presencial sería declarado rebelde. “La normativa es clara: la presencia física es obligatoria en este tipo de audiencias. La inasistencia implica la activación de mecanismos legales como la rebeldía y la solicitud de captura internacional”, afirmó.
Reacciones
La decisión de activar el sello rojo generó repercusiones inmediatas. Organizaciones sociales vinculadas al control ciudadano en empresas estatales señalaron que el caso Botrading refleja la necesidad de fortalecer los mecanismos de fiscalización. Analistas jurídicos remarcaron que la figura de la rebeldía y la cooperación internacional son herramientas que buscan evitar la impunidad en casos de corrupción.
En el ámbito político, la oposición cuestionó la demora en la investigación y pidió que se amplíen las indagaciones a otros exfuncionarios de YPFB que habrían participado en la firma de contratos con Botrading. Desde el oficialismo, se destacó la importancia de que la justicia actúe sin privilegios y se recupere la credibilidad institucional.