36 años de un Crimen de lesa humanidad…

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Hace casi 36 años, el 30 de mayo de 1984 se perpetró la explosión de una bomba en La Penca (Nicaragua), un atentado en una Conferencia de Prensa, dónde murieron 8 personas y otras 20 quedamos heridos, con el pasar del tiempo el implacable, han fallecido algunos más de lo periodistas heridos. Sin embargo, a pesar de haber sido declarado por la Fiscalía de Costa Rica cómo un crimen de lesa humanidad, hasta la fecha no se ha castigado a los culpables. Ni en Nicaragua, ni Costa Rica, ni siquiera ante la CIDH, dónde van 36 años que la impunidad se campea.

Yo había cumplido unos meses antes 22 años y trabajaba en la Televisión de Suecia con Peter Torbiörnsson en Centro américa, realizábamos una serie de documentales que se llamarían The Turner Point, estuvimos en Nicaragua, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y México. En uno de esos viajes entrevistamos al famoso “Comandante 0” Edén Pastora, quién había sido comandante guerrillero en la Revolución Sandinista Nicaragüense, posteriormente se pasaría al bando contrario a la contra revolución coordinando con la CIA norteamericana.

Pastora era un hombre muy complejo, en un primer momento pensamos que el atentado era contra su persona, no lo querían los sandinistas, tampoco los contra revolucionarios, ni sus amigos de la CIA. No lo supimos en su momento, pero en ese entonces ya comenzaba a armarse en la zona grupos de narcotraficantes que trabajaban con ambos bandos, no solo en Nicaragua, sino también en Costa Rica y toda la zona (Centro américa), esto también incluía a Cuba.

Durante muchos años, no supimos a ciencia cierta quienes fueron los autores, se tejían muchas historias, unas más creíbles o increíbles que otras, con muchas probabilidades de que una buena parte de ellas tuvieran algo de cierto. Hasta que 20 años después, pareciera imposible, Peter Torbiornsson el sueco con el que yo trabajaba, confiesa que los autores del hecho, trabajaban para la Sección V de inteligencia de Nicaragua que estaba dirigida por un Coronel cubano de nombre Renán Montero alias Moleon cuyo verdadero nombre era Andrés Barahona, quien a su vez estaba bajo las ordenes de Lenin Cerna y Tomás Borge (Viceministro y Ministro del Interior).

Para ello utilizaron a un grupo de argentinos del Ejército Revolucionario de los Pobres comandado por Gorriaran Merlo, entrenados todos en Cuba, el autor material se llamaba Roberto Vital Gaguine, uno de sus ex compañeros Jorge Masetti Jr, lo reconoce y cuenta que su nombre de guerra era Martín el Inglés.

A pesar de la confesión de Peter Torbiórnson en la procuraduría de Nicaragua y en la de Costa Rica, la investigación del caso no ha avanzado en ninguna institución de esos países o en alguna instancia internacional, aunque en su momento se investigó el tema en el Senado norteamericano, más por sus implicaciones con el narcotráfico y la participación de la CIA, que por la muerte de algunos periodistas.

Cómo a muchos de los que estuvimos en el hecho nos iba llegando información o conseguimos alguna de diferentes fuentes. A mí, sobre todo la confesión de Torbiörnson y sus declaraciones posteriores, me llevaron a investigar el tema, que está reflejado en mi libro “Crónicas de un crimen de lesa humanidad, entre terrorismo de estado y tráfico de drogas, la historia continúa…”

El libro lo escribí con la colaboración en la investigación de mi amigo Abraham Ender, especialista en investigación on line cómo a él le gustaba calificarse, en principio él también tenía que ver la difusión del libro por amazon,com, por diversos motivos no se pudo, además Abraham falleció unos meses después. Hablé con un gran amigo Samy Schwarts que me ofreció hacer el trabajo con amazon, cuando tenía que finalmente cerrar el trato con amazon,com, también mi amigo Samy falleció. He tratado de que lo impriman en Costa Rica, pero por alguna razón no se ha podido realizar todavía.

No perdemos la esperanza, porque creemos que esta historia debe ser más difundida, no para reparar a las víctimas solamente, sino para que se haga justicia y se castigue a los culpables. Todavía algunos tenemos esperanzas que eso ocurra. Lo importante del libro es que la historia se ha ido poniendo al día sola. Por ejemplo, en ese entonces el tema del tráfico de drogas no se conocía mucho. Sin embargo, ahora es una realidad palpable, que nació en ese momento y el atentado de La Penca está muy ligado.

La zigzagueante acción de muchos de los personajes en esta historia, nos permite pensar en una historia a tres bandas, los revolucionarios dizque de izquierda, los contra revolucionarios y los que terminaron de jefes de ambos, los traficantes de droga, que no tienen color político y prefieren llevar la fiesta en paz. Es preferible corromper al gobierno de turno del país que fuese, a organizar guerrillas o contra guerrillas, paramilitares o lo que sea. Con la globalización del tráfico de drogas, hemos podido entender mejor, los verdaderos intereses en juego en la zona, que no son los ideológicos, sino nos permite ver el monto y el tamaño de los intereses en juego.

Intereses que recorren todo el continente americano, va desde aquí (Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia). por un lado pasa hacia el norte por toda Centro América, Cuba y otros países pequeños que sirven de países de tránsito hacia México y Estados Unidos. Por el otro lado de la triplefrontera de Paraguay, Argentina y Brasil mediante comunidades de origen Libio o Iraní la llevan hacia Europa a través de Hizbolla. De ahí que la historia de ese crimen de lesa humanidad perpetrado en La Penca, todavía continúa y se ha convertido en un negocio global de alcances indimensionables.

El libro contiene algunas anécdotas más, que lo hacen imperdible, por lo que estamos haciendo el esfuerzo para resolver todos los problemas de distribución. Por el momento voy a ofrecer a la venta en una versión digital, para todos los interesados la versión impresa aquí en Bolivia y con el pago del transporte al exterior.