Yolanda Bedregal (La Paz, Bolivia, 1916-1999)

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1984

Obra literaria

Poesía: Naufragio (1936); Poemar (1937); Ecos (1940); Almadía (1942); Nadir (1950); Del mar y la ceniza (1957); El cántaro del angelito (1979); Convocatorias (Quito, 1994). Compiló la antología de la Poesía Boliviana tanto para la Universidad de Buenos Aires como para la Enciclopedia Boliviana de los Amigos del libro. En Narrativa: Naufragio y Bajo el Oscuro Sol.

Sal de mis lágrimas

Tanto por ti he llorado
tanto, tanto
que te has identificado
con la sal de mis lágrimas.

Ya no puedo llorar de cosa alguna
sin que tú vengas a mis ojos.

Si me enternece un niño,
si me azota la duda,
y hasta si lloro de alegría
o sin motivo,
en la sal de mis lágrimas
tú siempre estás presente.

En la hebra de hilo,
en el libro que leo,
sobre la almohada
a veces caen mis lágrimas,
te juro, ¡sin motivo!
Y siento como si tu pelo
me rozara los pómulos.

Tengo necesidad de llorar
por algo que no seas tú.

(De Obra completa)

Tus manos

Canción de la esperanza
en el camino inútil
de mi vida, tus manos
cruzan como dos alas
cargadas de ternura.

(De Obra completa)

Juan Gert

Mi sueño se hizo dulcemente cal.
La bóveda perfecta de tu cráneo
enclavada en la mariposa de mis huesos
es frágil tulipán
coronando las alas abiertas de la pelvis.

Sacas el molde al mundo
en mi cintura breve;
recogido y devoto como un rezo,
hilas con mi sangre el Universo,
hijo mío.
Creces dentro de mí
como en vaso ritual.

Por ti conozco
la humildad de ser la tierra fértil,
por ti el orgullo del vital milagro;
por ti soy urna bíblica,
por ti soy comunión y penitencia.

Por ti la muerte en su medalla acuna
perfil de piedra en querubín de niebla.
El vivo tulipán de tu cabeza
saca de nuevo el molde al Universo.

(De Obra completa)

 

Ojos para el llanto ajeno

Déjame llorar el llanto de todas tus soledades
y de todos tus cansancios.
Siempre he llorado abandonos y pena de los demás,
mi amor nunca fue mi amor.
Siempre fue cubrir heridas abiertas por otra mano.
Mi vida nunca fue mía.
Cada vida es algo mía, yo soy de todas las vidas.
No será mía mi muerte.
¡Ni eso tengo sólo mío! Todos se mueren en mí…
sólo lloro el llanto ajeno y el dolor de los demás.

Has de olvidarme mañana, lo mismo que él me olvidó.
Tengo en mí, sino de madre;
todos lloran en mi falda y yo siempre lloro sola.
¿será que rechazo al hijo
eterno que duerme en mí y su lamento obstinado
es un gong de negación?
Lloro por todos los hombres en cansancio y soledad.

¡Nada es mío! ¡Nada es mío!
Ni mis ansias, ni mi hijo, ni mi vida, ni mi amor.
Sobre el sordo Cosmos lloro
cansancios y soledad.

(De Obra completa)

 

Rebelión

Miraba yo la pampa inmensa soñando con el mar.
Miraba yo la pampa tensa, tan alta, tan serena,
tocando con el cielo su frente de cristal;
un acorde de grises y violetas su manto,
que altura en la belleza!
que altura en la belleza!
que majestad estática en el día altiplánico!

De pronto un niño llora.
Entre la paja brava, con su ponchito viejo
llora un niño. ¿Por qué?
Quién sabe…

El indio aymará se lleva el grito en su raza,
y su clamor innato
desgarra la serena nobleza del paisaje.

Un niño, un llanto humano es una herida abierta
que ensangrienta este mundo.
Tiemblan y se estremecen los monolitos míticos:
se rompen y entreveran los caminos de paz.
Hay maldad en la tierra.
Arde lo que era de hielo.

Las palabras suaves se crispan en los puños
desafiando al relámpago.
Corro sobre la pampa desaforadamente;
me quema el corazón como una brasa.
Hay maldad en la tierra, hay injusticia.

Quizás más lejos halle la bandera que busco.
Quiero la gleba abierta con sus labios de surcos
como un libro de música.
Quiero que se calme este llanto de niño
que es llanto del mundo.

(De Obra completa)


(De La poesía del siglo XX en Bolivia, Antología esencial, de Homero Carvalho, publicada por Editorial Visor, de España, 2015)

Yolanda Bedregal: Poeta, escritora y diplomática, fue conocida como Yolanda de América y Yolanda de Bolivia. Nuestra Yolanda fue de las grandes y extraordinarias escritoras y poetas de nuestro país, dejó una obra monumental que sigue siendo investigada y rescatada. Recibió muchos premios tanto a su obra poética como narrativa. Ha publicado 20 libros entre poesía, narrativa y antologías. En el año 1977 compiló la Antología de la Poesía Boliviana que aún hoy sirve de guía para muchos estudiosos de la poesía boliviana. Óscar Cerruto la definió certeramente: “Yolanda Bedregal es, sin litigio, la poetisa mejor que ha tenido Bolivia después de la Zamudio, con más excelencias que la Zamudio14”.