Un breve repaso en el Día del Periodista

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 Es el Día del Periodista, así que además de saludar a quienes ejercen el periodismo con nobleza y ética, pasaré revista a algunos temas recurrentes con los que podemos portarnos mejor en la profesión y, de paso, servir mejor a los lectores, nuestra audiencia, los primeros a los que nos debemos.

Titular lo mejor posible y reflejando exactamente la noticia: Parecería innecesario mencionarlo, pero siempre hace falta. Si un hecho se reporta en condicional, no puedes titular dándolo por cierto. O si informas que una aeronave militar de EE.UU. vuela en aguas internacionales cerca de las costas de Corea del Norte, no puedes titular que se sobrevoló ese territorio. También se recomienda no abusar de las frases entrecomilladas. La verdad es que escoger una frase de la nota y ponerla entre comillas es lo más fácil. Pero si en el impreso encuentras muy cerca uno del otro varios titulares con entrecomillados, qué decepción. Otra es cuando la frase empleada es críptica, es decir, no atrae, no se entiende, hay que ir a la historia para comprender qué nos querían decir. Sí, señores, titular es un arte en serio.

Escoger la fotografía adecuada (y el video también): Si no son del momento y hay que recurrir al archivo, ver bien de qué se trata la noticia para informar con propiedad porque las imágenes también son información. Es decir, si hablas de pesca industrial, no puedes ilustrar la historia con imágenes de pesca artesanal, por más hermosa que sea una foto de las embarcaciones y las redes en la playa; y si hablas de la ley de alimentación saludable, que se trata de alimentos envasados y procesados, entonces no puedes ilustrar con una hamburguesa y sus papas fritas o una porción de pollo frito.

Leyendas de las fotografías: No son para poner obviedades o para copiar y pegar una frase de la nota, mucho menos son rellenos de última hora hechos de cualquier forma. Corresponden a lo que se conoce como textos de primer nivel de lectura; es lo primero que se ve y debe aportar información importante y comprensión del hecho noticioso. Una mala leyenda puede matar una estupenda fotografía al no conectarla debidamente con el texto o no ubicar al público.

Preguntar hasta el cansancio y confrontar versiones: Desde la información más sensible o compleja hasta algo que nos puede parecer sencillo o que no involucra a partes en conflicto, siempre hay que ir más allá de la primera declaración, o la nota de prensa o el primer tuit.

Confirmar lo señalado y explicar al público inclusive si se ha pedido información y no la han dado. Esto es práctica periodística mundial, pero para que no le quede duda a nadie, está en el Decálogo de la Redacción de Perú21. Y esto se aplica desde asuntos políticos y económicos hasta notas de perritos y gatitos, por más lindos que sean. Feliz día, periodistas, y en especial a quienes trabajan hoy.