Amor

Tan solo ayer

Sostuve tu mano

en la oscuridad

consolando el miedo

de tu joven corazón.

Cariño mío

No me equivoqué

cuando te conté del mundo cruel

Pero hay más

En el llanto hallarás la risa

En el dolor la vida

Tendrás buenas amistades

también mal de amores.

Deseo retenerte para

siempre en mis brazos

Seguir tus pisadas

y sujetarte en las caídas

de la confusa línea del tiempo

que debes seguir.

Será largo el camino

Sé fuerte

aunque puedas fallar

No temas llorar

Y no olvides que el amor

y perdón propio

serán tu verdadera paz.

Deseo del deceso

Escribo lo mismo

en diferentes maneras

con otras voces otros matices,

mis notas cursivas dan gritos de auxilio

sin contraste exclaman mayúsculas sálvenme.

Mi propia pluma desea el espeso burdeo

caer a cuentagotas contra reloj,

dejándome en sequedad

rodeada de penosas prosas

en hojas rotas.

Que puedo hacer si el aire me fatiga

y la fuerza es mínima…

A lo lejos espero posar

frágil cuerpo inmuto

sobre verdes pastos en su madurez,

llevando un leve rumor

último resoplido de mi amor por el mundo.

Un piano sobre la carretera

A paso lento

sobre el día corto

pretendo sentir

un poco de luz desatada

vuelta en melodías

   de toques ligeros

con trasfondo intenso,

      malinterpretados

como un credo

algo incrédulo.

     Soy alguien

que no es nadie

disfrutando una vez más

con aires permisivos

tu buena música

mientras me concentro

en un punto fijo de mi camino.

Affaire 

La canción es corta para la hora

Latente fugacidad eterna

En lo oscuro de cuatro muros dispersos del mundo

Dejemos la extinción de la memoria Como principal testigo. 

Somos talentosos cuerpos sin música

Te tengo y me tienes,

Es hoy y nunca más.

Mi suplicio

Mi piel está maldita

poseo sangre corrosiva

En mi cuerpo posan

largos trazos de persecución

el suplicio de la sumisión.

Por hoy

Solo me queda llorar por mi madre

y rezar por mi hija

Que la ignorancia perpetua

peca de atrevida.

Y cuando veo sus rostros

que

detrás de esos hoyuelos

están las llagas del consumo

el martirio de abusos.

Y como acto final

habrá un desenlace fatal.

Yo

Vivo para escribir

este oficio me consume

porque los días son duros

y las noches creativas.

Todo parece indicar en mi raro caminar

que mi lenguaje es común en lengua hostil…

Recae a lo extraño, sabes

como de otro mundo.

Ayer parecía alborecer hacia el sur

dudo que sea una anamorfosis,

signos de mi locura a medianoche.

Acerca del autor

Rassiel Zabala es poeta, productora y actriz de teatro, también es estudiante de comunicación social.

Ha participado de diferentes lecturas en espacios y centros culturales en Santa Cruz. En el 2020 fue residente en la 28a. Edición del Festival Internacional de Poesía de Rosario y participó en la exposición colectiva Aproximaciones (Santa Cruz de la Sierra).

Varios de sus poemas y cuentos se encuentran en revistas y antologías digitales de Venezuela, Argentina, Chile, Guatemala y México.