Maurizio Bagatin

“La literatura es una forma privada de la utopía” – Ricardo Piglia –


¿Y por qué no? Leer una novela y leer unos estados de ánimo, leer un país y el mundo, filtrarlos y así, bien tamizada la realidad nos devuelve a través de su realismo literario nuestra condición, la condición humana… un Lauro persuadido, una Lea irrequietael desarraigo y el retorno… y entonces destilar lo vivido, lo que vivimos y lo que podremos vivir, toda la fuerza y las esencias de la literatura. El realismo literario de Guillermo Ruiz Plaza está aquí y en lo mucho más que el nietzscheano epígrafe nos ofrece. El instante detenido… en el cual alguien se verá reflejado, algunos se encontrarán, muchos se reconocerán.

  1. “Entonces, ante el estupor de los demás, el franchute se rió y dijo algo que los dejó intrigados: “La vida es una dormida magistral”. Le preguntaron qué quería decir.” El universo es un enorme accidente que tenía que suceder”, dijo. “En la eternidad o en un tiempo tan largo que es casi la eternidad, los elementos se combinan interminablemente. Piénselo bien, en algún momento, por fuerza, tiene que salir una dormida. Eso es la vida, señores. No un orden, sino un caos. Pero el caos nos libera” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos –                                                                                                                                                        “La vida, como decía Kierkegaard, sólo puede ser entendida mirando hacia atrás, aunque deba ser vivida mirando hacia delante -o sea, hacia algo que no existe» – Claudio Magris, El Danubio –

“La vida, los domingos por la tarde, mientras el carácter se forma, y entre una parrillada o un partido de fútbol las cosas suceden, las vidas ocurren y las mujeres se niegan olvidar el olvido de hombres mediocres”- Maurizio Bagatin 

  1. “Un solo arranque de odio puede destrozar una vida entera” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos–  “También la mujer, hacedora de vida, se está haciendo a sí misma. O sea, se está transformando, en procura del lugar que le corresponde en la vida social, en la que a pesar de sus progresos sigue estando sometida a las normas de un mundo construido por el hombre a imagen de sus privilegios; del hombre dominador y a la vez eunucoide, cuya virilidad no es más que su brutalidad” – Augusto Roa Bastos, Madama Sui – “¿Cuál el motor del odio y del amor, el motor de la vida y de la historia, cual energía mueve y obsesiona al hombre?” – Maurizio Bagatin –
  2. “La unión de mis abuelos resultabaaún más extraña. ¿Qué hacían juntos una religiosa sin hábitos y un ateo progresista? Era uno de esos misterios que se perdían en las anécdotas de nuestra mitología familiar. Tal vez ni ellos mismos lo supieron muy bien. Eso sí, parecían más unidos que la mayoría de los matrimonios viejos” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos – “Le mariage est un duo ou un duel” – Emile Augier – “Mujeres y bueyes de tus pueblos, decían las abuelas, hoy que el Alí de los ojos azules llegó, finalmente, tarde o desgraciadamente, recordándonos odiseas y diásporas, recordándonos las humanas travesías” – Maurizio Bagatin –
  3. “En ese desesperado intento por recobrar el amor de sus hijos, cuando ya Raphael cursaba el penúltimo año del bachillerato, los Leroy despidieron a Rosana, que de femme a tou faire -algo así como una mujer maravilla que cuidaba a los chicos, cocinaba y mantenía la casa en orden -, había pasado a ser un estorbo, pues estaba tan gorda que a duras penas podía cumplir con sus tareas cotidianas” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos –“Fina, graciosa, elegante, como usted es; hecha para adorno del más alto mundo, ¿qué hombre puede veros sin sentir en su corazón una inmensa compasión, rodando entre esos odiosos burgueses que ignoran todo de usted y ni siquiera comprenden el valor aristocrático de uno de sus gestos o de una mirada, de una de sus coquetas inflexiones de voz? ¡Ah, si yo fuese rico…” – Honoré de Balzac, Los pequeños burgueses –  “Clase obrera, ayer sudando y luchando, hoy apatía de la humanidad, cuanta tristeza y cuanto amor en unas rimas de Rimbaud: “J’ai horreur de tous le métiers. Maitres et ouvriers, tous paysans, ignobles, La mains á plume vaut la main á charrue. – Quel siécle á mains! – Je n’aurai jamais ma main” – Maurizio Bagatin –
  4. “Me descubrí reviviendo las pocas cosas que recordaba, saboreando lo que había dejado de ser doloroso, ahí donde mamá solo habría recibido un golpe bajo, Pensé: Solo es del todo ajeno lo que se pierde definitivamente en la memoria” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos– “Los territorios de la infancia y los paisajes que dejan en la memoria están hechos a la medida del niño: las dimensiones, las distancias percibidas como espacios infinitamente grandes revelan después ser más pequeñas, más estrechas, más reducidas. De ahí la decepción experimentada por quien, siendo adulto, trata de recobrar en el paisaje real sus recuerdos del pasado” – Marc Augé, El tiempo en ruinas– “Niños y luego hombres. La bicicleta y una pelota eran nuestros símbolos, el tótem de una infancia fantástica, la de Peter Pan, la de Gulliver y Pinocho, de todas las Via Paal de nuestros imaginarios…luego el fuego, el ardor y ninguna tregua. El examen perpetuo de la vida” – Maurizio Bagatin –                                                     
  5. “Porque todavía hoy, tarde o temprano y por caminos disimulados, la sociedad te fuerza a pegar tu espalda a la espalda de otro, tu nuca a la nuca de otro, y en la oscuridad que rodea al monstruo bicéfalo relucen las miradas vigilantes, atentas a cualquier paso en falso. Juzgándote” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos– “No deseo una vida feliz que me haga sufrir ni una prosperidad que me atormente el ánimo” – Eurípides, Medea–  “La miel que nos ofrece esta efímera vida es dulce, estupideces y errores son néctares humanos, saber reconocer el dulce efímero y la estupidez es una tarea de abejas irresistibles” – Maurizio Bagatin –
  6. “Mamá extrañaba el español de Raphael, con esa erre a la francesa, que era para comérselo. Nico, eso sí, hablaba mejor que su padre y era más apetecible todavía, daba gusto, mija, oírlo hablar la lengua de su familia tercermundista. -Que no pierda sus raíces -decía. Contale de mí, contale de tus abuelos. -Y de papá. -Y de tu padre, claro. Y contale de este país de locos” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos– “Desconfiamos uno del otro, los bolivianos, vemos en nosotros lo peor, el enemigo, Eso nos hace un pueblo traidor” – Claudio Ferrufino-Coqueugniot, Muerta ciudad viva – “De titanes: una plaza al conquistador, una calle al tirano y una avenida al libertador, extraño pueblo de héroes y villanos mirándose en cada esquina…” – Maurizio Bagatin –
  7. “La piel se había recogido sobre sí misma y se había ido llenando de manchitas, como las frutas demasiado maduras que podríamos comer pero que, por alguna razón, dejamos intactas hasta que se pudren. Quizá nos fascine la corrupción, cuando se rompe la ilusión de la identidad, el instante en que caen las máscaras” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos–  “Pues, como decía Bruno, “persona” quería decir mascara y cada uno tenía muchas mascaras: la del padre, la del profesor, la del amante. Pero ¿Cuál era la verdadera? ¿Y había realmente una que fuese la verdadera?” – Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas – “Recorriendo tragedias y farsas, el flujo imperceptible de la borrascosa historia, todo conviene enmascarado, a un Cyrano enloquecido como a un Pierre Bezújov herido…” – Maurizio Bagatin –
  8. “Que extraña es la memoria, pensé. ¿Por qué algunas cosas las recordaba con nitidez y otras habían desaparecido tan limpiamente que era como si nunca hubiese pasado? ¿Qué mecanismos regían esa maquinaria de sueños vividos o de blancos abismales? El tiempo es una ilusión de la memoria, y la memoria, una niebla que a veces revela y otras, oculta. Así que todo lo que somos o creemos ser (¿qué somos sino el tiempo vivido?) es la proyección de una bocanada de humo. No un fantasma, sino la sombra de un fantasma” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos–  “La realidad era la gente que se juntaba y se reproducía y permitía así que las mentiras del mundo siguieran funcionando” – Rodrigo Hasbún, Los afectos– “La memoria es frágil, dioses en el perenne olvido marcan el paso del hombre, olvidos y recuerdos se adueñan de toda modificación, de toda manipulación y de toda transformación” – Maurizio Bagatin –
  9. “El atentado, que marcaba el inesperado retorno del terrorismo en Francia, impresionó tanto a Raphael que impuso esa regla, a pesar de que el crimen no había tenido lugar en el transporte público. “Esos locos son capaces de todo”, era su respuesta invariable a mis reparos. Pero no impuso las otras reglas hasta que sucedió lo del 13 de noviembre en París” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos– “Vestidas durante el día con impecables burqas negros, por la noche las ricas saudíes se convertían en aves del paraíso, vestidas con guêpière, sostenes transparentes, taparrabos adornados con encajes policromados y gemas; exactamente lo opuesto a las occidentales, que, refinadas y sexys durante el día, porque estaba en juego sus estatus sociales, volviendo a su casa por la noche, abandonadas, renunciaban agotadas a cualquier perspectiva de seducción llevando atuendos cómodos e informales” – Michel Houellebecq, Sumisión– “La Historia es cóncava, no sigue ninguna regla, lo que ocurrió ayer, hoy toma otro nombre, como toda conquista y toda derrota” – Maurizio Bagatin –
  10. “El grupo ya estaba en la tercera canción y la intensidad no había bajado. Luego, hubo una breve pausa. Mientras Lauro presentaba al grupo, que algunos ya parecían conocer, la gente aprovechó para tomar un trago más y secarse el sudor de la cara. -Somos Los falsos profetas -dijo-. Profetas sin dios, pajpacus sin palabras, locos sin fe” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos – “I hope to die before I get old” – The Who –  “Toda generación parece perdida, no hay verdades que resuelvan sus dilemas y sus equivocaciones; el rock es el blues, que fue góspel, muchos antes danza tribal, himno a la vida, furia de la naturaleza…” – Maurizio Bagatin –
  11. “Y sin embargo, con cada vida humana se apaga, no una historia, sino una madreselva de historias, de memorias y de voces – nuestras y ajenas – que trepan en nosotros llenando el vacío, ayudándonos a mantenernos de pie. Un vocerío vegetal hecho ceniza. Una espesura sepultada en el humo y los escombros. Eso es cada muerto. Pero el ruido del mundo – no solo el ruido atronador de los disparos y los bombardeos y los gritos ahogados, sino el otro, confuso y agorero, difundido por micrófonos y pantallas y ondas invasoras – no dejan oírlo. Cada día, las memorias son taladas y, donde antes crecían sus pesados ramajes, corre ahora el albañal de la información y los lugares comunes” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos– “Inmortalidad significa duración en el tiempo, vida sin muerte en esta Tierra y en este mundo tal como se concedió, según el pensamiento griego, a la naturaleza y a los dioses del Olimpo. Ante este fondo de la siempre repetida vida de la naturaleza y de la existencia sin muerte y sin edad de los dioses, se erigen los hombres mortales, únicos mortales en un inmortal, aunque no eterno universo, confrontados con las vidas inmortales de sus dioses, pero no bajo la ley de un Dios eterno” – Hannah Arendt, La condición humana – “Sobre la nada y sobre todo y todos, la literatura empieza siempre en algún lugar de la Mancha, pasa por homenajes y acusaciones, desafía el tiempo y el espacio y se retira en una cantina, un socavón o una buhardilla para salir a la luz mañana, todas las mañanas del mundo” – Maurizio Bagatin –
  12. “Un plato con dos langostinos puestos en diagonal, un tomate cherry, dos hojitas huérfanas de ensalada y la firma del chef hecha con coulis de vinagre balsámico, tenia un nombre más largo que el de un personaje de telenovela. Nunca en mi vida me sentí tan incomoda. En ese ámbito acartonado, el acto mismo de comer parecía indigno. Traté de hacerlo con los mejores modales posibles, alentada por las miradas cálidas con que Raphael me envolvía. Llevábamos juntos un año y esta, lo sabía, era una prueba de fuego” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos– “Según la acertada definición de Nietzsche, el estomago es el padre de toda aflicción. Es el órgano o motor esencial de la vida. Sus trastornos perturban toda la maquina corporal. Y el espíritu, la voluntad, el entendimiento, todas las facultades morales, sufren igualmente una penosa alteración” – Luis Téllez Herrero, Lo que se come en Bolivia – “…Y hoy, aturdidos por una rebelión masiva de chefs, cocineros, gourmets, pasteleros, expertos y pajpacu seguimos sufriendo el reumatismo de los ricos (la gota…según Bierce), mientras aparecen siempre nuevas enfermedades relacionadas con lo que nos debería alimentar, y continuamos sin saber qué es lo que comemos. Y si no sabemos lo que comemos, es porque no sabemos lo que somos. Entonces, mejor si apagamos la tele, botamos todas las revistas de gastronomía y espiamos las cocinas del rey” – Maurizio Bagatin, Cenar con el rey –  
  13. “La locura de nuestras vidas se aferra a la demencia de la Historia. Fingimos que entendemos nuestra existencia y el pasado y el presente de lo que nos rodea, como fingimos que tenemos una idea de lo que sucede a un loco. “Está loco”, decimos, y ya está, nos invaden el espejismo del conocimiento y la ilusión del control” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos– “Pero ya es tiempo de que nos retiremos de aquí, yo para morir, vosotros para vivir. ¿Entre vosotros y yo, quién lleva la mejor parte? Esto es lo que nadie sabe, excepto Dios” – Platón, Apología de Sócrates–  “Un país parmenídeos para muchos, de locos para otros, fluye la globalización y el desencanto en su vísceras históricas y las fiesta reúne moros y cristianos en encuentro siempre pronto al olvido” – Maurizio Bagatin –  
  14. “No estoy loca. No, Lea, susurra la voz. Estás en el borde, y eso es peor. Entonces me parece verlo a lo lejos. Se aleja entre la gente, diluyéndose en el resplandor del mediodía. Me descubro caminando a paso vivo entre murmullos de asombro mientras se oye una vocecita cada vez más alarmada. “¿Qué pasa?”, pregunta la voz de Nico, “¿adónde vamos?”. No lo suelto, no puedo soltarlo ahora. Es como si el sol hubiera levantado una piedra enorme, dejando al descubierto este hormigueo de sombras, y Nico también pudiera perderse, como me perdí yo, como nos perdimos todos, en esta luz acida que desdibuja los cuerpos” – Guillermo Ruiz Plaza, Días detenidos–      
  15. “Una vez que has entregado el espíritu, todo se sigue con absoluta certeza, aun en medio del caos” – Henry Miller –   “Orden y caos rigen firme nuestras rebeliones y nuestro conservadurismo, la magia está en descubrir sin desvelar el uno y lo otro” – Maurizio Bagatin – 

La literatura no es inocente, lo reconoció el realismo visceral; hoy se escribe como se lee y reconozcámoslo, si la lectura es mediocre, la escritura se queda a rueda. La falta de contemplación, la ausencia de una literatura que se apropie del conflicto, son los aciertos de esta polémica…de esta chispa…de este guiño…o de este pellizco.                                                                             

Miedo, aburguesamiento, “proceso de cambio”, tres fenómenos que han desertificado un territorio ya desarraigado de la polémica, de lo genial en la pluma y lo que Salamanca no da natura no presta…pero aún más me parece que al iniciarse un periodo de crisis (cuando lo viejo no se va completamente y lo nuevo no llega del todo), siempre ocurre algo; el fascismo italiano generó un efecto infelizmente parecido: Pirandello adhirió, Montale no, pero la palabra de uno no tuvo el peso del silencio del otro…y en este país con reputación se sigue viviendo – con las reconocidas excepciones – este fenómeno. En una entrega semanal sobre la estética del proceso de cambio, Virginia Ayllón, habló de la literatura del proceso de cambio, no sobre el proceso cambio, como de La letra ausente. Volvemos a lo antropológico: el poder es discurso, y emborrachados o atemorizados o cómplices de él no se supo realizar arte: escribir un libro es menos que nada si el libro no replica las personas, esto nos sigue faltando. Y el arte es un oficio sucio, el alguien que lo hace lo sabe, por eso hay poca arte intencional. Solo por efecto. Hasta la vanidad de la escritura, aquella mirada larga y profunda, parecen calidades desaparecidas, pero, hay un pero optimista y lo encontré, como lector desordenado que soy, en el Claudio Ferrufino de El Exilio voluntario, en el Rodrigo Hasbún de Los afectos, en la poesía de Juan Cristóbal Mac Lean y de Humberto Quino, en el Maximiliano Barrientos de La desaparición del paisaje y en Días detenidos de Guillermo Ruiz Plaza; tal vez La letra ausente estaba aquí y a esta palabra le falta un lector presente…

El hilo conductor de las quince frases para no detener los días, son los epígrafes, los aforismos y las metáforas – los metaforismos diría Roa Bastos – que se van construyendo y se entrelazan, capitulo por capitulo, con la trama de la novela, una novela que nos reconduce a toda la violencia de Bolivia, a toda la violencia de nuestra Historia. Escribirla habrá sido una liberación o un profundo lastimarse, leerla será una liberación o un inmenso dolor. Esta es la cruz y la delicia. Esta es la literatura. La ilusión es lo que cuenta…