Jornada

Tú, de pie, desnuda en la penumbra.
Tu espalda es el arco del conocimiento.
Desde la cama, observo y espero.
Cuando te vuelvas me dirás quién soy.
Sin otra luz que mi deseo.

El estado de la cuestión

Has parado la noche, pero me has negado el día.

Risas de cocodrilo
No te engañes.
El de la foto
tan sonriente
ya era infeliz
(tú lo sabes,
bien que lo sabes).

Contémplalo ahí detrás,
público o comparsa,
borroso
incluso en primer plano.

Sonríe
aunque esté muerto.

Si le pides
que se adelante
no da sombra.

Convéncete:
sólo la sombra
no da sombra.

Otra vuelta de tuerca
Y nada más que sed
y vasos rotos.

Il miglior fabbro
De tallos de metal
florecen alas.

Pepe Barroeta dice que no dice
El don
de la palabra
no es
un don,
es apenas
arder
en el propio
fuego,
abrasarse
hasta que la mano
dibuje
el vasto
signo
de la desolación.

Consigna
La palabra es miedo,
metal, adiós,
cuerpo sin cuerpo,
y derrota.

Réquiem
Al final
sólo queda
una dirección
que borro.

Ocurre
Ocurre, lo dices, lo vives, revives.
Ocurre, no lo dices, lo olvidas.
Ocurre, no lo dices.

Lateral
Un aire gris,
algunas fotos,
ciertos amores,
ritos, paisajes,
ni una lágrima,
algo parecido
a la felicidad.

Apariciones
El mar, pintado,
y la isla
que desaparece,
no del recuerdo
sino del instante.

Divagando
Ni aun
sabrás
que eras
la gracia
breve
y eterna.

Como si
Como si te fuera la vida.
Como si nacieras.

Atajo
Si no buscas,
encuéntrame.

Dual
No entiendo
tu manera
de amarme,
amor
que amas
si huyes.

Vuelta
Pero al fin regresas.
O no te has ido.
O no me he ido.
El hecho es que estás.
Y yo no sé si estoy