Maurizio Bagatin / Inmediaciones

Lo hemos sido…en la construcción de pirámides y templos, el camino de la seda y la estatua de la libertad. Construyendo civilizaciones y símbolos. Bellezas y adefesios. Leíamos El Capital y la poesía de Neruda, nuestras manos estropeadas y endurecidas, callos, artritis y dolor en todo el cuerpo, varices como ríos enfurecidos; crecimiento económico, PIB, aguinaldo, ahorro, jubilación, enfermedad y muerte: esa es la nobleza obrera, del trabajo. Entramos en el capitalismo sin apostar en una alternativa.

Salvajismo salvajes. Construimos Auschwitz y el muro de Berlín, cierto también el Macchu Picchu y el Coliseo romano, la Transiberiana y la Gran muralla…de la más cruel esclavitud al soporífero living, de pan y agua al glutamato monosodico y el aspartame. Brutalmente, del hambre, pasamos a la obesidad. Triunfo. Dar y recibir, ambos esclavizan, dijo mi amigo y Poeta Carlos Franck…ni Dieu ni maitre, luego la dignidad (que te lo mete siempre sin lubricante…) y ni amo ni esclavo, pobre pero honrado. Literalidad.

Aún no luce Barataria y tampoco ninguna Ciudad del sol u Utopia, solo burguesía ignorante y proletariado miserable, pueblos y patrones ominosos… Serán, tal vez, neo luddistas o black block, mañana nuevos callos en la tierra… metal forjado, entre fuego y materia. Una de cal y una de arena, porque no fueron Marx y Neruda a la fabrica a sudar sino Simone Weil y Céline y yo…