Esos pensamientos inapropiados
Andrés Canedo / Bolivia. Acabamos de hacer, maravillosamente, el amor. Nuestras respiraciones agitadas; el placer, todavía inundando nuestros cuerpos. Yo, me bajo de ella y me tiendo a su lado. Ella, todavía jadeante, me dice: “Te amo”. Me siento repentinamente feliz, felicidad del alma que se suma a la de mi cuerpo complacido. Pero es […]