10.124 niñas y niños que estudian en 75 unidades educativas de las ciudades de La Paz y El Alto elaboraron dibujos que promocionan el respeto a sus derechos humanos para que los adultos se comprometan con ellos. Hoy, la empresa Estatal Mi Teleférico y el Fondo de las Naciones Unidas (Unicef) premiaron los trabajos ganadores del séptimo concurso de dibujo denominado “Derechos de la Niñez”, obras que expresan ese mensaje con mayor claridad y originalidad.

“Los dibujos nos tienen que ayudar a los adultos a reflexionar sobre nuestra responsabilidad para con ellos, a recordarlos y tenerlos siempre presentes y defenderlos”, dijo la representante de Unicef, Sunah Kim a tiempo de felicitar a todas las niñas y niños por su esfuerzo y empeño para participar en este concurso.

El objetivo del concurso fue “fomentar y promover las expresiones creativas y artísticas de la niñez a través del dibujo y pintura, así como contribuir por medio del arte a la toma de conciencia de los buenos valores”.

El evento tiene dos categorías, “A” y “B”, la primera para infantes de primero a tercero de primaria, y la otra para los niños de cuarto a sexto de primaria. Los tres primeros lugares de cada categoría reciben una “Tablet mediapad T5”, los 10 mejores dibujos reciben una tarjeta estudiantil para abordar las cabinas de Mi Teleférico y un certificado.

“Dibujé sobre el derecho a la libertad (tiene) niños con rostros de animales para expresar mi arte. El derecho a la libertad es el derecho a estudiar, tener una opinión, a la familia. Algunos derechos no son respetados por sus papas, padres y profesores, los discriminan haciéndoles bullying. Los adultos deben defender nuestros derechos”, dijo Ayumi Angela Choque de once años, ganadora de la categoría B.

El papá de Ayumi, Juan Choque reveló que recién conoció el dibujo de su hija cuando lo premiaron porque ella lo hizo en sólo dos horas y lo mandó a concursar antes que él lo viera. Añadió que es necesario dejar que los niños se expresen y ejerzan sus derechos y no cohibirlos con prohibiciones.

La representante de UNICEF, Suna Kim y la niña Ayumi Choque

“Antes yo era un papá que le decía que se calle, que no se mueva, que esté quieta; pero mi esposa me dijo que sólo una vez se es niño, que la deje disfrutar esa etapa de su vida; cambié mi forma de pensar. La gente más educada es aquella que tolera más, la que es más empática, más acertiva, más comprensiva y sobre todo la que da soluciones”, reflexionó el progenitor.

“Mi dibujo es del derecho a la familia, está papá, hija, mamá. Me tomó dos horas más o menos hacerlo”, responde tímidamente Gabriela Alejandra Calderón, ganadora de la categoría A, mientras señalaba su obra donde se aprecia a su papá, mamá y a ella misma tomados de la mano.

Suna Kim y la niña Gabriela Calderon y el gerente de Mi Teleférico César Dockweiler

Este tipo de concursos se inició en 2006, desde entonces las tematicas que abordó fueron: “Cómo ha mejorado mi País”, “Mi derecho a ser protegid@”, “Cuidemos el Agua”, “Aliméntate Saludable”, “Unidos por Nuestro Mar”, “Imaginando mi ciudad”, pero la séptima versión los “Derechos de la Niñez” sobrepasó toda expectativa al tener la participación de 10.124 niños de primaria de La Paz y El Alto. A lo largo de estos cuatro años, en las siete versiones de este concurso, se recibieron 41.523 obras elaboradas por niños de primero a sexto de primaria de 268 unidades establecimientos educativos de las urbes de La Paz y El Alto, lo cual demuestra una vez más que nuestros infantes buscan ser escuchados y atendidos, lo que expresan a través de dibujos.

Esta actividad se realiza en el marco de la conmemoración de los 30 años de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), tratado internacional que reconoce los derechos humanos de los niños y las niñas, definidos como personas menores de 18 años. La Convención establece en forma de ley internacional que los Estados Partes deben asegurar que todos los niños y niñas —sin ningún tipo de discriminación— se beneficien de una serie de medidas especiales de protección y asistencia; tengan acceso a servicios como la educación y la atención de la salud; puedan desarrollar plenamente sus personalidades, habilidades y talentos; crezcan en un ambiente de felicidad, amor y comprensión; y reciban información sobre la manera en que pueden alcanzar sus derechos y participar en el proceso de una forma accesible y activa.