Inmediaciones
El expresidente venezolano Nicolás Maduro compareció este 5 de enero ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Manhattan, donde se declaró “no culpable” de los cargos de narcoterrorismo y narcotráfico internacional. La audiencia, presidida por el juez Alvin Hellerstein, fue suspendida hasta el 17 de marzo de 2026.
El inicio del proceso judicial contra Nicolás Maduro en Estados Unidos marcó un hecho histórico en la política latinoamericana. El exmandatario venezolano fue trasladado desde una prisión federal en Brooklyn hasta el tribunal de Manhattan bajo estrictas medidas de seguridad, acompañado de su esposa, Cilia Flores, también imputada en el caso.
La Fiscalía estadounidense acusa a Maduro de conspiración para introducir toneladas de cocaína en territorio norteamericano, de utilizar estructuras del Estado venezolano y de las Fuerzas Armadas para facilitar operaciones de narcotráfico, así como de mantener vínculos con organizaciones criminales internacionales. Flores enfrenta cargos por presunta colaboración logística en la red.
Durante su alocución, Maduro rechazó las acusaciones y se declaró “no culpable”, asegurando que se trata de un proceso “fabricado con fines políticos” y que es un “preso de la política internacional”. Cilia Flores también negó cualquier participación en actividades ilícitas, calificando el juicio como una “persecución contra la familia presidencial”.
La defensa está encabezada por el abogado estadounidense Barry J. Pollack, reconocido por haber representado a Julian Assange en su proceso judicial por las filtraciones de WikiLeaks. Pollack cuestionó la solidez de las pruebas presentadas por la Fiscalía y aseguró que el caso contra Maduro se basa en “testimonios de dudosa credibilidad”. Además, advirtió que juzgar a un exjefe de Estado extranjero bajo estas condiciones podría vulnerar principios del derecho internacional.
El juez Alvin Hellerstein, de 92 años, calificó el caso como de “extraordinaria relevancia internacional” y subrayó que el tribunal garantizará un proceso justo y transparente. Reconoció la gravedad de los cargos y advirtió que las penas contempladas reflejan la magnitud de los delitos imputados, que podrían derivar en cadena perpetua o incluso la pena de muerte.
La audiencia fue suspendida y se fijó la próxima sesión para el 17 de marzo de 2026, donde se espera la presentación de pruebas y testimonios clave. El juez anticipó que el proceso será largo y complejo, dada la cantidad de evidencias y la dimensión internacional del caso.
La captura y traslado de Maduro a Estados Unidos ha generado un fuerte impacto político en Venezuela. El Ejército venezolano expresó su respaldo a la presidenta interina Delcy Rodríguez, mientras gobiernos y organismos internacionales siguen con atención el desarrollo del juicio.