Arnaldo Mejía Méndez
Escritor

Homero Carvalho Oliva, hace tiempo que es reconocido como una de las glorias literarias del Beni y Bolivia entera. Es un exquisito cultor de la narrativa y de la buena poesía. Ganador del Premios de Novela y de Cuento a nivel internacional y nacional.

Entre sus muchos libros de cuentos, novelas y poesía, reeditados la mayoría de ellos, tiene uno precioso, considerado por la crítica, como una verdadera joya literaria que luce el nombre de: Los reinos dorados, obra sustantiva, estimulante e ilustrativa, que narra poéticamente, todo ese portentoso conocimiento acumulado por siglos, referido al misterio legendario que encierra nuestro Gran Mojos.

Los reinos dorados, es un aporte invalorable a la cultura de nuestro pueblo y en provecho de su propia identidad. Todas sus páginas expresan belleza, un hondo sentimiento de pertenencia a la tierra y, el dominio magistralmente dosificado, de esa sabiduría milenaria con la que se nutre el Alma Grande de Mojos. Es un poema sonoro y victorioso ofrendado por las gentes del pasado, que trasmite sus confidencias, sus ensueños, sus leyendas. Nos da a conocer el poder que tuvieron nuestros dioses para hacer realidad las utopías en aquellos territorios infinitos y encantados. Es un poema que nos habla del tronco eterno de nuestra rica humanidad, de una vida alegre y sana, donde todo era nuevo y todo era asombro. “Donde” el arco iris protegía a los Reinos Dorados de todos los males……” allí, “todos éramos gobernantes, todos éramos reyes y vasallos porque nuestra era la vida y el orden espiritual de la naturaleza”. Nos cuenta que nuestros lejanos antepasados, vivieron el lujo de ser los habitantes dichosos de aquellos mundos del ensueño y la quimera, de aquellos reinos de la fantasía plena, del misterio y de la magia. De esa Patria eterna de las aguas y las selvas y donde no existe el tiempo. Sin embargo, Los Reinos Dorados no son ni fueron simples mitos o leyendas tejidas de la nada, fueron, entre los extensos territorios del Amazonas y Mojos, toda una realidad patética y radiante.

Con este libro, Homero Carvalho nos lleva al encuentro con nosotros mismos, al descubrimiento de nuestra propia génesis existencial. Nos lleva hasta el mismo paraíso de la Loma Santa, donde dicen que se encuentra, aquel árbol prodigioso, que eternamente florece y da sus abundantes frutos de sabiduría, a favor de nuestra inmortal raza.

Los Reinos Dorados es una obra didáctica, que dice mucho con pocas palabras, que enseña, ilustra y recrea. Es una obra hecha a la medida de lo que conciencial y espiritualmente, ahora más que nunca, tanto necesitan los pueblos de nuestro Mojos – Beni, para conjugar con certeza, la construcción de una vida social más justa y equitativa, con proyección de futuro.

Vale hacer notar, que este libro, es también un tributo amoroso a la memoria de su señor padre: Antonio Carvalho Urey, beniano grande, talentoso y fecundo en el campo de las letras, quien, desde el mundo de los sueños, actúa en la obra como el personaje principal, relatando con maestría y galanura, toda esta maravillosa historia de nuestro legendario y remoto devenir. La verdad es que Toñito supo ser siempre un hijo verdadero de esta tierra y bien merece este homenaje, por su trayectoria vivida.

Alguien dijo que, los escritores que saben encantar nuestros momentos de fastidio, que nos sustraen a nosotros mismos, que nos reconcilian con la propia vida, que contribuyen al pulimento de nuestra bronca humanidad, que tienen la habilidad para poder emocionarnos con sus bonitas lecturas, merecen ser colocados entre los bienhechores de la sociedad. Homero Carvalho Oliva, brillantemente, es uno de ellos.