Los “Goodfellas” de la Policía Boliviana.

0
1222

 

El narco culebrón al que asistimos hoy en día los bolivianos, tiene todos los ingredientes para convertirse en un gran éxito de taquilla. Sexo, poder, drogas, traiciones, política, etc. Toda una puesta en escena sobre un hermoso fondo azul, con paradisíacos paisajes tropicales, un delirante líder mesiánico y una horda de delincuentes amantes del poder. La trama se desarrolla en una ciudad muy parecida a las Sodoma y Gomorra bíblicas, aunque podría ser cualquier otra ciudad, ya que todas se parecen en su degradación moral.

Uno de los protagonistas de este culebrón es la Policía Boliviana, buenos muchachos, amigos de los amigos, con un frondoso historial en hechos similares que seria muy largo de enumerar. Institución puesta al servicio de los que pagan, lo sabemos los que alguna vez fuimos victimas de un delito y tuvimos la mala idea de recurrir a la policía. El camino mas corto para salir de la pobreza es hacerse policía, lo atestiguan aquellos que pagaron grandes sumas de dinero para que sus hijos ingresen en la academia policial, pocas veces sus esperanzas se han visto defraudadas.

Ahora bien, los buenos muchachos también tienen sus problemas internos, nunca falta alguno que quiere quedarse con toda la torta y no deja melear a los demás, entonces surgen las envidias, los celos y las delaciones. Entonces revienta el puchichi. Cuando esto sucede surgen los chillidos histéricos de los mandamases: ¡vamos a combatir la corrupción! ¡caiga quien caiga! ¡rodaran cabezas! ¡son hechos aislados! ¡no vamos a permitir que se manche el sagrado uniforme verde olivo! Cuando todos sabemos que el sagrado uniforme esta mas sucio y maloliente que trapo de pensión. El escandalo durara hasta que otro escandalo lo tape, deje de ser noticia y la gente se olvide.

Pero no seamos injustos, gran culpa de todo este quilombo lo tiene el poder político, bajo cuyo mando esta la susodicha institución. Todos los gobiernos han utilizado a la policía para realizar su trabajo sucio, recaudar fondos y enriquecer a los políticos que eventualmente manejan el país. Para nadie es un secreto que los buenos destinos se pagan, y se pagan fuerte, pero además deben entregar un cupo mensual de dinero que llega hasta las mas altas esferas. Por eso no es de extrañar que el coronel Medina, siendo un buen recaudador, haya durado 4 años en el cargo.

Pero el elemento mas sombrío en este panorama desolador es el gobierno del MAS. Su archiconocida relación intima y carnal con el narcotráfico ha liberado todos los demonios de la ignominia. Ha exacerbado los peores vicios que pueda tener una sociedad, ya ni siquiera guardan las formas. El caudillo y su horda mandan sobre la mas grande factoría de cocaína que hay en el mundo, y se jactan de aquello. En el trópico cochabambino mandan los cocaleros, no hay estado, no existen las leyes, excepto las leyes del mercado, la oferta y la demanda, el capitalismo salvaje de uno de los negocios mas lucrativos de la historia: El narcotráfico.