Este viernes 10 de marzo se produce, en la Unesco París, el lanzamiento internacional de ICE Memory, programa internacional para la conservación de la memoria de los glaciares de montaña, que recoge testigos del hielo de los glaciares de montaña más expuestos al cambio climático, como los del Illimani, y los almacena en la Antártida para los científicos de las generaciones futuras.

El proyecto ICE Memory nació en 2015 a iniciativa de Glaciólogos franceses e italianos, y establecerá en la Antártida la primera biblioteca mundial de archivos de glaciares amenazados por el calentamiento global. La Antártida es el congelador más seguro y natural del mundo y conservará las muestras a -54°C, en una bodega bajo la nieve, según información enviada por la Embajada de Francia y el IRD en Bolivia a El Tuqui.

Expedición Illimani

En junio de este año, Ice Memory desarrollará la expedición Illimani Bolivia, a 6.432 metros de altura y, para encarar los problemas fisiológicos relacionados con la altitud, dos equipos de 6 a 8 personas (franceses, italianos, rusos, brasileños, estadounidenses y bolivianos) se turnarán para extraer testigos. La misión que extraerá tres testigos (450 metros de hielo en total) durará cuatro semanas.

El glaciar Illimani registra gran cantidad de información: evolución de las precipitaciones, incendios de vegetación del lado amazónico, emisiones de origen humano y contaminación urbana del lado altiplánico; y preserva hasta 18.000 años de archivos climáticos y ambientales. Su estudio permite reconstruir el pasado de este entorno.

La elevada altitud del glaciar constituye la principal dificultad de perforación: el transporte del equipo a la Cumbre del Illimani resulta imposible por helicóptero, por lo que todo el material será transportado con la ayuda de una quincena de guías y  porteadores bolivianos (30 kg cada uno).

Una fuerte asociación Norte/Sur

La Universidad Mayor San Andrés de La Paz, (UMSA) Bolivia, es el socio privilegiado e histórico del IRD en ciencias climáticas y ambientales. El Instituto de Hidráulica e Hidrología es el centro de la operación y albergará el contenedor frigorífico. El Instituto de Investigaciones Geológicas y del Medio Ambiente coordinará las mediciones geofísicas en el glaciar del Illimani. El Laboratorio de Física de la Atmósfera confrontará la información sobre la composición de la atmósfera actual y pasada, todos como parte del componente boliviano de ICE Memory.

Los investigadores del IRD estudian el glaciar del Illimani desde hace casi 20 años, en colaboración con sus socios bolivianos de la UMSA. En 1999 se realizó una primera perforación profunda, mostrando el potencial de este sitio y que resume la historia del glaciar entre los años -18000 y 1999. Este sondeo también ha permitido evaluar el perfil de temperatura del glaciar, revelando el impacto del calentamiento global y los riesgos de pérdida de información almacenada en estas capas de hielo. Desde entonces, otras perforaciones cortas (particularmente en 2009) han permitido precisar la evolución del glaciar entre 1985 y 2009.

Importancia

Cientos de muestras de hielo del mundo entero serán conservadas como propiedad de la humanidad y una gobernanza perenne asegurará su utilización adecuada con carácter excepcional, para que los científicos de las futuras generaciones puedan realizar análisis totalmente inéditos por varios siglos.

El hielo de los glaciares no polares contiene abundante información sobre las variaciones pasadas del clima, del medio ambiente y especialmente de la composición atmosférica: cambios de temperatura, concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero, emisiones de aerosoles naturales o de contaminantes de origen humano… Los glaciares constituyen la memoria del clima en el pasado y permiten anticipar los cambios ambientales futuros.

Los glaciólogos observan desde hace décadas el impacto de la elevación de las temperaturas en la fusión de los glaciares de montaña, europeos y andinos en particular.

El tiempo está contado: si el calentamiento global continúa al ritmo actual, los glaciares que culminan por debajo de 3 500 metros en los Alpes y por debajo de 5 400 metros en los Andes habrán desaparecido a fines del siglo XXI. Por lo  tanto, son páginas excepcionales de la historia de nuestro medio ambiente que desaparecerán para siempre.

10.000 Km en contenedor frigorífico

El 6 de febrero de 2017, la totalidad del equipo -un sacatestigos, 75 cajas isotermas, el equipo de acampar- ha sido cargada en un contenedor frigorífico desde el Instituto de Geociencias del Medio Ambiente (CNRS/IRD/NET/Grenoble INP) en Grenoble.

Este material debe llegar a La Paz a finales de marzo, tras un viaje de más de 10 000 km en barco. El contenedor frigorífico servirá para almacenar en frío las muestras en La Paz durante la operación, y para repatriar las cajas isotermas a Francia (5-6 semanas de transporte).