Blog Post

News > Etcétera > La verdadera historia de un libro extraviado

La verdadera historia de un libro extraviado

Homero Carvalho Oliva

El año 1989, en la ciudad de la Santísima Trinidad de Moxos, murió Antonio Carvalho Urey, uno de los más importantes intelectuales y pensadores bolivianos, quizá el más importante y prolífico del Beni durante las décadas de los setenta y ochenta. Su obra con más de once libros publicados, valorada ya en vida de su autor, empieza a cobrar una nueva y renovada dimensión ahora que las revisiones sociales e históricas así como lo indígena se pusieron de moda. Su aporte histórico con la inserción de Pedro Ignacio Muiba como un héroe indígena de la Independencia de Bolivia está siendo reconocido en su justa dimensión, tanto que Muiba ya figura incluso en los billetes bolivianos como un justo homenaje a un valiente protagonista de la historia nacional. Sus libros sobre el Beni se han convertido en joyas de coleccionistas y son buscados por estudiosos de adentro y de afuera del país.

El año 2007, gracias a la Fundación “NOVA” de la ciudad de Santa Cruz, se publicaron la mayoría de sus obras; sin embargo faltaba una muy importante que Antonio, antes de morir, había dejado en alguna imprenta y que los hijos, por vivir lejos de él, no sabíamos en cuál de ellas; se trataba de Historia de la ganadería del Beni, pregunté a sus amigos y ninguno de ellos supo responder, hasta que años después de que salió publicado el libro con sus obras encontré un ejemplar en la ciudad de Guayaramerín. Resulta que fui a esa hermosa ciudad fronteriza y la señora Hortensia Suárez viuda de Bravo me invitó a almorzar, luego del postre me dijo que tenía un regalo para mí y me trajo un ejemplar rústicamente empastado de una prueba de galera de Historia de la ganadería del Beni, el libro extraviado.Ante mi sorpresa, me aclaró que Antonio, mi padre, le había enviado ese ejemplar a su esposo Aldo Bravo para que lo lea y lo corrija. Por fin tenía el bendito libro en mis manos. Me lo llevé a Santa Cruz, les comuniqué a mis hermanos del hallazgo, una sorprendente serendipia, y lo guardé como un tesoro.

Este año, hace unos meses, recibí una llamada de un buen amigo, Rubén Darío Cuéllar, abogado nacido en Magdalena, quien me preguntó si entre los papeles de mi padre tenía algo acerca de la ganadería del Beni, pues había sido invitado por la Federación de Ganaderos del Beni a dar una conferencia magistral sobre este tema con motivo de su Trigésimo octavo congreso, le respondí que tenía el libro extraviado y que se lo prestaba con mucho gusto, como debe ser entre amigos y paisanos. Rubén Darío hizo una fotocopia del mismo y luego hablamos de la posibilidad de publicarlo, idea que a él le pareció maravillosa y consultó con los ganaderos del Beni, quienes tomaron la iniciativa como suya, así se concretó la publicación de este libro perdido desde el año 1989. Consulté con mis hermanos y todos estuvieron de acuerdo con la publicación. Gracias al aliento de Rubén Darío el libro se presentará a fines de octubre en una sesión de honor del Congreso Ganadero de mi departamento. Para esa ocasión iremos, en representación de la familia Carvalho, mi hermano Álvaro y mi hijo Luis Antonio.

Creo que con la publicación de esta obra cumplo con mi padre haciendo realidad la difusión de la única obra nacional acera del tema de la ganadería, que es el motor de la economía beniana. Estoy feliz de que la Federación de ganaderos del Beni honre la memoria de nuestro padre, un extraordinario intelectual del oriente boliviano que dedicó todo su saber a su departamento, a la gente que lo habita, describiendo las facetas de la vida, costumbres, tradiciones, folklore y añoranzas, de ese territorio infinito en la esperanza; la historia y las leyendas del País de los grandes río, la patria grande del hombre y la mujer de los llanos. Con este libro se confirma que Antonio carvalho Urey fue el gran escritor de la Amazonía moxeña y lo digo con el orgullo de ser el portador de su linaje.

“En el acontecer del Departamento Beni —los llanos de Moxos—, tradicionalmente la ganadería ha constituido el basamento económico y la principal actividad. Siendo de dominio privado, constituye un patrimonio regional que ha dado soporte a las realizaciones comunales, como al mismo tiempo es la principal generadora de trabajo, sea en el empleo de personal de labores ganaderas e indirectamente a diferentes sectores: agrícolas, constructores, transporte y en el procesamiento de derivados industriales”.

Antonio Carvalho Urey, Prólogo al libro Historia de la Ganadería del Beni.

error

Te gusta lo que ves?, suscribete a nuestras redes para mantenerte siempre informado

YouTube
Instagram
WhatsApp
Verificado por MonsterInsights