La dimensión del milagro

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Hace algunos meses subí al Facebook una noticia que daba cuenta de que una editorial extranjera publicó otro de mis libros, llegando a la fecha a una decena entre poemarios, novelas, libros de cuentos y antologías. Entre los muchos y generosos comentarios que recibí quiero destacar uno de la poeta chilena María Alicia Pino, amiga/hermana, con la que coincidimos en la necesidad de emplumar palabras para que vuelen como versos libres.

María Alicia escribió que todas las cosas buenas que me pasan es porque estoy viviendo “la dimensión del milagro” y luego agregó: “Tengo la impresión de que hemos llegado al capítulo de nuestra novela donde todo se sincroniza y cada personaje encuentra y vive el desenlace de una historia con sentido personal y colectivo; es decir, el gran sentido del sentido”. Su comentario fue una revelación para mí, que este año cumplo 62 años de vida y 36 de publicar libros que, aunque parecen muchos, no lo son porque algunos de ellos han sido reeditados hasta nueve veces y publicados fuera del país.

En esta dimensión he encontrado y reencontrado nuevos amigos, que llenan mi alma de gozo. Uno de estos amigos/hermanos es el filósofo y poeta Iván Jesús Castro Aruzamen, que publicó un libro que reúne más de 70 artículos, reseñas y críticas que escritores, poetas y literatos nacionales y extranjeros escribieron acerca de mi obra literaria, desde Biografía de un otoño, libro de cuentos publicado en 1983, hasta Bautizar la ausencia, poemario que este año alcanzó la tercera edición.

El libro de Iván se abre con un extenso análisis académico que es una exégesis de la mayoría de mis obras y de cada uno de los textos incluidos en el volumen de cerca de trescientas páginas que invita al lector a descubrir que “detrás de la construcción del texto literario subyacen la visión del autor y los vínculos que se establecen entre el ser humano y su entorno, la experiencia de la existencia en este mundo, el modo particular de asumirlo desde una cultura en un contexto determinado y desde el cual el ser humano transforma su entorno”. El libro se presentó en Cochabamba en un acto al que asistieron muchos escritores y amigos, algunos de ellos comentaron generosamente mi vida y mi obra literaria. Iván es el gran lector que todo escritor busca y me reveló un compromiso mayor con mis lectores, y como no espero morirme en la víspera, intentaré cumplir con las expectativas, reinventándome en nuevos temas y argumentos.