La comunicación: Un desafío para el futuro de las mujeres

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businesswoman standing against business sketch
Irene León y Doris Moromisato

Como nunca antes en la historia de las Conferencias Mundiales sobre la Mujer convocadas por la ONU, la comunicación y la información figuran de manera prominente en la agenda.  No sólo se abrió un punto específico en la Plataforma de Acción (el punto J), sino que se logró establecer en éste una nueva área crítica sobre los medios de comunicación.

Al señalar a la comunicación entre las áreas críticas que requieren una atención prioritaria, la comunidad internacional se compromete a desplegar acciones inmediatas para que las mujeres tengan acceso a los medios y a través de ellos a la libre expresión de sus ideas, como también al uso y manejo de las nuevas tecnologías de la comunicación, tal como señala el Plan de Acción.

Asimismo los medios de comunicación, tanto privados como alternativos, los gobiernos y la comunidad internacional deberán comprometerse en programas de acción positiva orientados a permitir una mayor equidad entre los géneros, en los espacios de decisión y de poder en los medios.  Deberán comprometerse, además, a poner en pie instancias de monitoreo para promover el desarrollo de imágenes realistas y no estereotipadas de las mujeres en los medios, así como evaluar los avances en la erradicación de imágenes que perpetúan la explotación de las mujeres.

Desde hace unos tres años, es decir desde el inicio del proceso preparatorio, diversos sectores se movilizaron con el objetivo de lograr el avance universal del reconocimiento del papel estratégico de la comunicación y la información en todas las esferas de la actividad social, política, cultural y económica, así como para plantear la necesidad de que las mujeres participen con equidad en este proceso.  Con este objetivo convergente, de hacer que la comunidad internacional reconozca y se comprometa a tomar en serio la comunicación y la información, dichos sectores celebraron encuentros, simposios y entregaron memorias, análisis y propuestas.

La obtención de este avance deja, además, el saldo positivo de haber cristalizado la posibilidad de realizar acciones internacionales pluralistas y descentralizadas pero convergentes, ya que en el proceso previo y de negociación no se expresó un liderazgo único sino que se potenciaron diversos liderazgos complementarios y se abrieron espacios de concertación entre ellos, lo que resulta también una experiencia innovadora.

También el Área Mujeres de la Agencia Latinoamericana de Información -ALAI- se comprometió activamente en este proceso, pues el documento «La Comunicación Global y el acceso a las nuevas tecnologías, como derecho democrático para las mujeres», presentado a la ONU en el marco de esta IV Conferencia Mundial, es el producto de un intercambio intensivo con múltiples organizaciones del Sur y del Norte que se identificaron con la propuesta que ella abarca.

En el seno mismo de la Conferencia se activó el Caucus (Comité de Trabajo de ONGs) sobre Comunicación, en el que participaron mujeres del mundo entero.  Allí se diseñó colectivamente un Plan de Estrategias para el seguimiento mundial de la IV Conferencia, que fue presentado por la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI), la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC), el Centro Tribunal Internacional de la Mujer (IWTC), el Grupo para los Medios, el Centro de Estudios de la Mujer (CEM) y la Asociación Mundial de Radiodifusores Comunitarios (AMARC).

Este Plan reafirma el derecho a la comunicación y a la información como un derecho humano que requiere la adopción de una política global, que garantice el acceso democrático de las mujeres a todos los sistemas y medios de comunicación.  Además insiste en que los procesos de comunicación con perspectiva de género deben ser abiertos, pluralistas y respetuosos de la diversidad y la libertad de expresión y pensamiento.

Al hacer el balance de los logros de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, sin ninguna duda uno de los más sustanciales avances es el obtenido en el campo de la comunicación, en tanto fue asumido como un área estratégica de futuro.  De allí el enorme significado que las mujeres participen, activamente y en condiciones de .equidad en las políticas que regirán esta área.

En este balance, también hay que recalcar el liderazgo que tuvieron los países del Sur en las propuestas para este campo pues, si bien instituciones mundiales como la UNESCO se han involucrado en el avance de este tema, en el campo de la sociedad civil son las organizaciones que tienen un fuerte arraigo en el Sur las que formularon iniciativas para hacer efectivo el Derecho a la Comunicación.

En efecto, si se mira la composición del comité de redacción del CAUCUS, se podrá apreciar que de un total de seis organizaciones cinco tienen una fuerte presencia en el Sur.