Maurizio Bagatin

Leer a Camus. El existencialismo de La extranjera está en el desarraigo, en aquella línea de buses San Luis-Indio Muerto-Laguna Seca, en aquel tren que en Indio Muerto no pasa desde hace 25 años. Huellas de Juan Rulfo en el cielo de cristal y en el polvo vivo.

Volver al pasado narrando nuestras historias. Nuestras costumbres innatas, el pan, el vino, la grappa. El cruel paisaje enredado en las espinas, la tierra seca, el abandono y la fuga hacia exterminados exilios, villas miserias, explotación laboral, soledades. El nuevo horizonte son desiertos verdes de soja, reconocerse en el otro, en la implacable memoria.

Baila el gaucho la zamba bajo un cielo chaqueño, el acordeón Scandali llegó con tanos hoy irreconocibles, y la Virgen del pacay olvidándose de los desaparecidos, de su gente, de su Historia.

Melancolía en el pan casero, en el arrope, en un vaso de leche de cabra. Sopla el viento de la Patagonia rebelde, un sueño de comunidad, quizás, un mañana menos extranjero.