Enemigos de sí mismos

0
709


Una amiga cochabambina, augur, vaticina (textual): “Los días de Evo Morales están contados”. Estoy de acuerdo. El bocón (hocicón en mexicano) se traga anzuelos que él mismo arroja. Hay una poderosa sombra gringa que hablando de economía y Vaca Muerta, presiona a Fernández acerca de su incómodo huésped. Día que pasa, el ex caudillo va asegurándose un pulcro y terrorífico cuarto en cualquier prisión federal del norte. No lo llevarán a Guantánamo, donde obligaban a los árabes a tomar sol en jaulas. Para él le reservan una blanca pieza, como nicho, a donde no llega el sol. Nunca.

Veremos si los intereses del país para el presidente argentino son más importantes que la “merca”, porque no otra cosa es esta protección desmedida que el tráfico de cocaína. De él se alimentaron los socialistas del siglo XXI; de él lucró Cuba que armó la parodia del fusilamiento de Ochoa, héroe de Angola. Mucho sufrirán los “progres” (esa maniática jauría argentina que no aprendió las lecciones de la historia), cuando la adorada esfinge Kirchner, y el otro, tengan que acallar al verborreico curaca o sacarlo a patadas. Que se vaya a Corea del Norte, donde aquel monstruo pondrá al monstruito en trabajos forzados a la primera. Ahí sí que no habría quinceañeras, u onceañeras; ahí tendría que comerse los labios de hambre y apreciar el paraíso socialista que pregona. Claro que si el áspid devora su propia lengua se muere…

¿Qué dirán las seis federaciones cocaineras del desplazamiento del hijo infecto, Andrógino, en favor de un economista mestizo? Pensé que los dioses no tienen celos, pero olvidé los libros griegos. Quizá Evaristo escuchó a Andrónico hablando en Sucre y pensó que se escuchaba a sí mismo. Para un usurpador de funciones, duro debe ser que alguien usurpe su tono, su voz, su personalidad, su mentira. Y eso está pasando. Andrógino es Huevo redivivo. Aprendió y ahora lo quiere suplantar. El hijo de asesino y violador no es tonto, sabe (por ahora) por dónde se mueve el éxito. Total al otro, el de rostro demacrado y tetas caídas, lo olvidarán por una versión más joven. Hasta la Montaño en su momento lo abandonará, porque (no sé) ya ni de coca la provee para su insaciable nariz.

No aprende. Como los progres que no recuerdan a treinta mil cuerpos fantasmas, este olvida lo que no debiera. Inaugura, nada menos que en Yucumo, Beni, lugar de sus tropelías, una edificación. Otro punto en contra y van… Los Fernández discutirán entre ellos qué hacer con el tarado. No bastó la advertencia de la UCR. Pronto en el seno mismo del peronismo decidirán que fue demasiado. No les conviene. Ni las bendiciones del papa corrupto lo salvarán. Esa sotana no esconde virtudes.

A esperar, no queda otra. Observemos qué sucede esta semana. Más disculpas, quizá. Y la pregunta de dónde está el guerrero García Linera, o los guerreros hermanitos. En la guerra de las escondidas. Lógico que tengan miedo, aunque por supuesto deben estar conspirando porque también extrañan el negocio. ¿Y la lúbrica amante? También se esfumó. Solo el Tetas aparece y la jode. ¿Será que lo abandonaron? ¿Táctica, estrategia? ¿O lo dan por perdido ya y desean mimetizarse? El borrico camina ufano hacia la barranca, no sabe que cuando tropiece y toque fondo ya no servirá para nada. Duro de entendederas, y blando de posaderas. Esperpento medieval.