Katherine Pennacchio

Una instalación de arte que fusiona arte, datos y activismo auspiciada por la fundación Dromómanos. (Crédito: captura de pantalla)

La palabra “datos” usualmente se relaciona con aburridas hojas de cálculo o incomprensibles archivos con infinitos valores. Sin embargo, a través del arte, se ha logrado convertir esos tediosos datos en historias y experiencias con un gran poder para conectar con diferentes audiencias.

En los últimos años, el periodismo latinoaméricano (en el que se incluye al periodismo de investigación basado en datos, estadísticas y números) ha tenido acercamientos artísticos al momento de contar historias: obras de teatro, exhibiciones, fanzines (publicaciones temáticas), creación de piezas visuales análogicas y digitales, proyectos inmersivos, entre otros.

El arte entendido como actividad comunicativa mediante la cual se expresan ideas y emociones puede fusionarse con el periodismo si se respeta la objetividad de los datos.  “Lo que intentamos como periodistas es dejar una huella y un impacto. Así que explorar otros formatos para conmover, para intrigar, para informar es necesario. Entre ellos está el arte. Se puede buscar una forma creativa de comunicar pero sin perder la base rigurosa e investigativa que caracteriza al periodismo” dijo a LatAm Journalism Review (LJR) Alejandra Sánchez Isunza, directora de Dromómanos.

Desde LJR hablamos con periodistas, infografistas, editores y científicos de datos para comprender el acercamiento entre datos y arte, y a su vez conocer proyectos que se han estado desarrollando en Latinomérica en relación a este tema.

Más impactante que una noticia

En 2014, el periodista multimedia Daniel Villatoro escribió una nota para el medio guatemalteco Plaza Pública sobre cómo las mujeres, a diferencia de los hombres, dedican mayores horas a trabajos no remunerados subsidiando la economía nacional.

Luego de varios meses de conceptualizar la idea, Villatoro decidió presentar los resultados de su investigación de una manera artística para así causar un mayor impacto. De allí surgió Brecha, una instalación basada en la visualización de datos.

“La idea surgió porque yo siempre he sido un periodista multimedia y cuando visitaba museos y galerías de arte sentía que la investigación artística se parecía mucho a la periodística. Tratas de profundizar en un tema y de explicarlo desde un ángulo original”, dijo Villatoro a LJR.  “ El tema del ‘trabajo no remunerado» y la desigualdad racial y de género no es tan impactante en formato noticia. Pensé que había que explorar más los datos como un movimiento político/cultural y me dieron la oportunidad en una galería”, agregó Villatoro.

Actualmente su obra se ha presentado en varios países de Latinoamérica (El Salvador, Brasil, Costa Rica, Honduras, Argentina y Ecuador). Y ha dado pie a que otros periodistas trabajen en ese proceso de exploración para traducir reportajes de datos, en arte

En 2017, como parte de la programación del Foro Centroamericano de Periodismo del periódico digital El Faro se abrió una convocatoria pública para participar en una exposición de periodismo de datos y arte. Allí se presentaron obras como “¡Se busca!”, instalación de Otto Hernández, artista visual, basada en “Los 11 mil salvadoreños que nadie busca” por Karla Arévalo de El Diario de Hoy;  o “La costumbre de violar”, instalación por Carla Ascencio y Andrea Burgos de El Faro, basada en “Un paraíso para los violadores de menores” de Laura Aguirre y Malú Nochez. Artistas y periodistas se unieron para contar historias en diferentes formatos.

Luego, a través de Abrelatam Condatos, un punto de encuentro para la comunidad datera de Latinoamérica, se fueron sumando nuevas experiencias y diferentes exhibiciones que combinaban los datos y el arte.

“Cada vez más se apuesta por innovar en la forma en la que contamos historias y en la manera en la que conectamos con audiencias. Desde los medios alternativos o independientes, existen más apuestas por ambos mundos”, dijo a LJRPatricia Trigueros quien es la coordinadora editorial de los Fanzines de Datos+Arte, textos con ilustraciones donde se habla del futuro de los datos de Latinoamérica.

Ejemplos de dos fanzines de América Latina en los que se explora un tema específico mezclando datos y arte. (Crédito: captura de pantalla)

Otro ejemplo, de apuestas innovadoras para contar historias, es el proyecto la cabina “En malos pasos” de Dromómanos donde el  arte, activismo y periodismo convergen para dar voz a las personas afectadas por la violencia en América Latina. La idea, llevada a cabo en 2018, consistía en una cabina telefónica puesta en un lugar público donde se transmitía un vídeo de un minuto de personas contando sus historias de violencia y la audiencia a su vez podía responder.

“La idea era que si los protagonistas contaban su historia, iba a causar un mayor impacto que leerla en un periodico. La cabina era una experiencia para desarrollar sensibilidad y empatía  teniendo a los periodistas como intermediarios. No sabría decir si es un acercamiento artístico pero sí es un acercamiento periodístico diferente donde buscamos un formato más adecuado para conmover a la gente y dejar una huella más profunda”, contó  Sánchez Isunza.

Más recientemente, en 2021, Andrea Burgos de la revista feminista Alharaca de El Salvador llevo a cabo una instalación artística titulada “Cuerpos Eclipsados” con tres piezas a partir de una investigación de Fátima Escobar sobre la precariedad del sistema de salud de ese país en la atención a las mujeres.  La instalación fue presentada en un espacio cultural de la capital salvadoreña.

Primer concurso de datos y arte 

En 2020, en plena pandemia por el COVID-19, Abrelatam convocó su primer Premio Datos + Arte con el objetivo, según los organizadores,  de conectar los datos con diferentes públicos y usuarios, promover proyectos que generaran impacto en el contexto de crisis sanitaria y fomentar la experimentación artística y el uso de los datos.

En esta primera edición resultaron ganadores la obra Bandera Nacional de Nicolás Franco que consiste en la intervención de una imagen de la bandera nacional de Colombia; la obra Distanciamiento(s) de Diego Sac que compara  a través del historial de ubicaciones de Google Maps los kilómetros recorridos por el artista entre 2019 y 2020; y la obra Memorial de Miguel Guevara donde se analiza la frecuencia de repetición de apellidos en la nómina de personas detenidas/desaparecidas durante la dictadura chilena entre 1973 y 1990.

“Siempre me ha parecido que la visualización de datos excede el área de la ciencia de datos y puede ser también una expresión que evoque sensaciones distintas en las personas, lo que para mí es la definición de arte. Cuando vi el llamado al concurso me pareció que era el momento de constatar esto que venía considerando hace ya largo tiempo. Además, el título completo indicaba «desde casa», lo que nos hacía también conscientes de que estábamos en plena pandemia pero queríamos seguir haciendo nuestro trabajo, nuestras creaciones aún a pesar de estar confinados en casa”, explicó a LJR Guevara, quien además de ganar el tercer lugar en el concurso es el director del laboratorio de Data Science de la Facultad de Ingeniería en la Universidad de Playa Ancha en Chile.

Datos + Arte mantiene su exposición en su página web y el equipo de Datasketch en Colombia también presentó la selección de obras en su sede en Colombia, en junio de 2021, como una manera de impulsar y mantener vivo el uso de datos para comunicarse en diferentes formatos.

Queda mucho por hacer 

En los dos últimos años de la pandemia por el COVID-19 han disminuido los encuentros en espacios físicos que el lenguaje visual del arte exige. Sin embargo, las personas consultadas para este artículo coinciden en que hacen falta más instituciones que estimulen la fusión entre los datos, el periodismo y el arte. Así como también que, desde el periodismo, se profundice más el aspecto visual fuera de las infografías, el fotoperiodismo o el vídeo.

“Dentro del periodismo o los medios, los espacios para las formas creativas son pocos, en el entendido de que el periodismo busca ser “objetivo” y el arte puede ser bastante subjetivo, tampoco se toma el riesgo en los espacios para cometer “errores” o la experimentación (situaciones que la creatividad conlleva)”, explicó a LJR Diego Sac, diseñador e infografista guatemalteco ganador del segundo lugar del  Premio Datos + Arte 2020.

Sin embargo, aunque el periodismo combinado con el arte y los datos no parece ser prioridad por el momento, Sac opina que siempre hay periodistas que están buscando formas creativas para llegar a las audiencias.

En esa carencia del periodismo coincide Guevara. “En general hay un ánimo creciente por el uso de la ciencia de datos en el mundo del periodismo pero más con fines utilitarios como complemento a las notas de prensa que con fines de expresión artística”. dijo Guevara.

“El uso de formas más creativas, por parte de distintos profesionales, se ha volcado a los medios que pueden llegar a ser más masivos, como son las redes sociales. Veo más profesionales y políticos haciendo videos para TikTok que creando expresiones artísticas que remuevan sensaciones que conduzcan a la reflexión y ojalá a la acción. Como dice el cliché «vivimos el mundo de lo inmediato» y hacer arte es un proceso largo”, concluyó Guevara.

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