¿Democracia?

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¿Hemos aprendido algo en estos casi 14 años de poder absoluto del MAS? Parece que no. Estamos cambiando una autocracia por otra. ¿Cambio generacional? Tampoco lo creo. Estamos cambiando viejos políticos por nuevos, más jóvenes, pero con las mismas mañas. Y es que no se trata de la edad. Se trata de cambiar de mentalidad. Gobernar no es un concurso de popularidad, el mas popular no necesariamente es el mejor. Camacho-Pumari, o al revés, no son los mejores, o los únicos, son una dupla más.

Hablan de unidad. La unidad debe construirse en torno a valores democráticos, no a caudillos o salvadores de la patria. No aceptan la critica ¿no les parece similar al pasado inmediato? Descalifican al oponente, tal cual lo hicieron los masistas. Hoy es pecado criticar a los elegidos del destino. La verdad revelada se ha hecho carne en la palabra de Camacho ¡déjense de joder!

No se confundan, no estoy en contra de Camacho, ni de nadie. Estoy a favor de la democracia, y la democracia se construye con pluralismo, con respeto al que piensa diferente, sin mesianismos, entre otras cosas. No peleamos por X o Z líderes, peleamos por el retorno a la institucionalidad democrática. Ahora, pretender la hegemonía de un pensamiento único, es volver al pasado.

Es saludable para la democracia siempre sospechar del poder, limitarlo. Hay que desconfiar de los “iluminados”, cerrarles el paso cuando aun se esta a tiempo. Las consecuencias suelen ser funestas, si lo sabremos nosotros. Peor si el salvador viene revestido de un aura de santidad. La verdad revelada no sirve para gobernar naciones, la historia lo confirma.

Mucho ojo con estos “iluminados”. Se creen portadores de un mandato divino, y casi siempre no son mas que fariseos, “sepulcros blanqueados”. “Mi reino no es de este mundo” dicen que dijo el cristo, el ungido. “Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”, también. Dejando claramente definida la diferencia entre lo mundano y lo divino.

Con la biblia en la mano derecha y la wipala en la izquierda ¿Se imaginan algo más demagógico? Al palacio de gobierno se debería ingresar con la Constitución Política del Estado en las manos. Las creencias religiosas son absolutamente respetables, pero estas tienen que ver con la libertad de conciencia. La libertad de elegir lo que uno considera lo mejor para su vida, sin que nadie le imponga un dios.

No es casualidad que los padres fundadores de la nación mas puritana que haya conocido el planeta (USA), determinaran, sin lugar a dudas, la separación entre estado y religión. No se gobierna solo para cristianos, budistas, pachamamistas, musulmanes o lo que les venga en gana, se gobierna para todos, ateos incluidos.

Espero sepan disculparme estas disquisiciones teosóficas, y es que al parecer “la resaca de todo lo vivido se nos empoza en el alma” como diría el maestro Vallejo