Maurizio Bagatin

“Cuanto más cerca está la caída de un imperio, mas locas son sus leyes” 
-Cicerón-

El gen es mas fuerte de la experiencia y de la suerte. La historia se reinscribe millones de veces, se hace y se deshace, nos ofende y nos mata. Y siempre el poder prepara su teatro, una escenificación decadente, sea ocultando los aserraderos para una cumbre sobre la madre tierra o condenando sin juicio a sus enemigos. Antígona ya no vive aquí. El resentimiento de un pueblo es la fuerza para que los más vivos sigan viviendo de los zonzos. Las liturgias del poder mediático son tremendas en esta sociedad del puro espectáculo: “Grandes ritos que ocultaban la falta de espiritualidad. Mucho oro y poca elegancia. Mucha fiesta y poca diversión” escribió Christopher Isherwood pasando por aquí a final de los años cuarenta del siglo pasado. Hoy a las inmanentes liturgias del pasado, le siguen el paso EL PAIS de España, La Jornada de México, Pagina 12 de Argentina, il manifesto de Italia. Todo vale.

El animal que está en nosotros sufre en silencio o grita al vacío. Otros se abrazan a los textos del hombre: la Biblia o la Constitución, ¿pecados no tan originales o pecados veniales?

Imagen: Giorgio De Chirico, Antígona consoladora, 1973