El ombligo oblongo
Rolando Revagliatti 1 Alma, si tanto me has querido, por qué no dejaste que también tu cuerpo me quisiera, de vez en cuando, una vez por mes. 2 Somos todos los mismos. Los hombres se peinan, se disfrazan. E incitan al espacio. Nosotras nos aparecemos como contingencia, médano solidario. Los hombres truecan sus fichas sinuosas: […]