La mano extendida siempre
“Pretender imponer a otros con la supremacía y el fanatismo opresor, modos y maneras de transitar por la tierra (una tierra que es de todos y de nadie en particular), significa violar la dignidad del ser humano y, en suma, ultrajar el propio espíritu celeste”. Ningún ser humano, por si mismo, puede vivir. Necesitamos florecer […]