La dama de Siam
Guillermo Almada Desde que conocí a Manuel, aquel hombre estrafalario que decía ser descendiente de gitanos persas, me llamó la atención su inclinación, tan marcada, a provocar instantes de soledad, aún en medio de un gentío. Él se sentaba, con el bastón delante de sí, dejando descansar sus manos sobre la empuñadura de plata y […]