Pablo Cingolani
A Roberto Barrios Bueno
La vida, su cauce incesante, como un río
Un río de la Amazonía, con sus meandros
Que vienen, que van, que llevan, que traen
Que no paran de fluir, latido y fragua
La vida así, con sus alegrías, sus tristezas
Sus iluminaciones, sus desasosiegos
Esos que uno cree anclados en la orilla y
Cuando la crecida arrecia, fugan, se olvidan
La vida, y sus meandros, hacen que la vida
De Lars, su memoria, su misterio, su luz
Siempre ilumine el cauce de nuestras propias vidas
La vida y el destino de Lars siempre vuelven
Como faro arisco, isla fértil y prodigiosa
Esas que resisten al aluvión, la razón, el vacío.