Sorata, municipio paceño enclavado en la Cordillera Real, se prepara para recibir el Skymarathon Sorata 2025 los días 29 y 30 de noviembre. Más de 170 corredores de Bolivia y del mundo, de edades que van desde los 16 hasta más de 50 años, llegarán para vivir una experiencia que une deporte, naturaleza y turismo de aventura. Este evento no es solo una competencia: es el cierre del Campeonato Nacional de Skyrunning Bolivia, que durante el año recorrió escenarios icónicos como el Salar de Uyuni, el Parque Nacional Sajama, el nevado Illimani y Copacabana.
El deporte que desafía las alturas
El skyrunning es una modalidad de carreras de montaña que se desarrolla en altitudes superiores a los 2.000 metros. Los corredores enfrentan senderos naturales, picos, crestas y laderas que demandan resistencia, técnica y concentración. En Sorata, los circuitos se extienden por quebradas, miradores y montañas de la Cordillera Real, ofreciendo un escenario único donde cada paso es un desafío físico y mental.
El Skymarathon Sorata reunirá a corredores de distintos departamentos de Bolivia —Santa Cruz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Tarija— y a atletas internacionales provenientes de Bulgaria, Francia, Suiza, España, Perú y Argentina.
La competencia contará con participantes de todas las edades: desde jóvenes de 16 años que se inician en el Kilómetro Vertical Juvenil, hasta corredores experimentados de más de 50 años que desafían las rutas más técnicas. Esta diversidad convierte al evento en un espacio intergeneracional donde la pasión por la montaña une culturas y generaciones.
Disciplinas y circuitos
El evento contempla dos jornadas de competencia:
Sábado 29 de noviembre: Kilómetro Vertical, una modalidad que consiste en ascender 1.000 metros de desnivel positivo en menos de 5 km de recorrido. Es una prueba explosiva que exige potencia y resistencia en la subida.
Domingo 30 de noviembre: Carreras por montaña en cinco circuitos de distinta dificultad. Habrá rutas accesibles para quienes desean iniciarse en el skyrunning, y trayectos altamente técnicos que pondrán a prueba la resistencia de los corredores más experimentados.
Estas disciplinas forman parte del calendario oficial de la Federación Internacional de Skyrunning, y en Sorata otorgarán cupos clasificatorios para los campeonatos mundiales de 2026, incluyendo el Mundial de Skyrunning en España y el Mundial Juvenil de Kilómetro Vertical.
Impacto turístico y económico
El Skymarathon Sorata no solo promueve el deporte de montaña, sino que también fortalece el turismo local. La llegada de visitantes genera ocupación hotelera, consumo en mercados, transporte y emprendimientos comunitarios. La presencia de competidores internacionales posiciona a Sorata como un destino destacado para el turismo de aventura, con un impacto directo en la economía regional.
Además, este tipo de iniciativas permiten visibilizar nuevos circuitos turísticos, incentivar la preservación del entorno natural y atraer a quienes buscan vivir experiencias auténticas en escenarios únicos.
Sorata, destino completo
Más allá de la competencia, Sorata ofrece un abanico de atractivos turísticos que enriquecen la experiencia del visitante. Entre ellos destacan la Gruta de San Pedro, el Mirador Ulluntija, el puente colgante del río San Cristóbal, el mirador de Take Kala, la laguna Chillata y la imponente Laguna Glaciar, ubicada a más de 5.000 metros de altitud.
El clima cálido del valle, la hospitalidad de su gente, su arquitectura tradicional y sus paisajes exuberantes hacen de Sorata un lugar ideal tanto para la aventura como para el descanso. Es un destino que combina naturaleza, cultura y tradición, convirtiéndose en un escenario perfecto para el turismo sostenible.
El Skymarathon Sorata 2025 será una verdadera fiesta deportiva y cultural. La diversidad de países participantes, la amplitud de edades de los corredores y la variedad de disciplinas convierten al evento en un símbolo del crecimiento del turismo deportivo en Bolivia. Sorata se proyecta como un epicentro de aventura en la Cordillera Real, mostrando al mundo que el país tiene escenarios capaces de tocar el cielo.